La sonrisa no abandonó el rostro de Scorpius en ningún momento, eso y los ojos grises fueron lo último que vio del rubio antes de despedirse de él y regresar a su apartamento, tenía cosas que hacer, como arreglar su ropa y alistar todo para el día siguiente en el trabajo.
No podía creer lo que había hecho ¿en serio era esa clase de personas? Que solo ilusionaba chicos a diestra y siniestra.
Se removió incómodo, estaba confundido sobre cómo tenía que sentirse al respecto, además de todo, Scorpius era un chico de 16 años, y él ya tenía 18, la sola idea lo hizo quejarse por lo bajo ¿qué iban a decir de él? ¿Era una clase de pedófilo?
No estaba completamente seguro de lo que había hecho, darle una oportunidad a Scorpius, le aseguraba un caos completo, no sabía cómo reaccionarían sus padres, sobretodo, como lo haría Albus; no creía que lo fuera a tomar con la calma que le aseguró el rubio que lo tomaría.
Se recostó sobre su cama perfectamente acomodada, observó el techo y lo único que pudo pensar, era en Scorpius Malfoy, suplicándole por una oportunidad de demostrarle, todo lo que Violet le había dicho que no era.
Gruñó, cubriéndose el rostro ¿qué tal si Malfoy al final se daba cuenta que él era un fraude? Un inútil, sin emociones ni sentimientos, sin la propia capacidad de comprender su entorno, y la mayoría del tiempo, dejándose guiar por las conductas de otros, para así mismo comportarse él.
Todo aquello iba encaminado a un caos inmenso, pero suponía que al final de cuentas, el rubio por fin perdería el interés, y esa tonta idea de que él era el hombre de su vida.
Aunque su sonrisa...
Se removió incómodo y se puso de pie, avanzó hasta la gaveta de frascos con poción, tomó una para poder dormir un poco, iría de misión en unos días, así que tenía que tener todas sus energías al máximo, no quería provocar un accidente, como años atrás lo había hecho, recuperar la confianza de sus compañeros le estaba costando demasiado, como para arruinarlo de nuevo.
Los ojos comenzaron a cerrársele en cuestión de dos minutos, pero en cuanto recordó la mirada gris llena de entusiasmo, el efecto perdió eficacia.
La tarde antes de irse de misión, se reunió con Alex, era una vieja tradición que había iniciado desde el colegio, salvo que esta vez, podían incluir bebidas alcohólicas, que James siempre rechazaba.
—Yo beberé por ti –comentó Alex, como siempre decía antes de beber de más.
—Lo sé –negó, divertido.
—Pero ya ¿vas a decirme qué te pasa? Estás nervioso, demasiado, diría yo, pensé que las dudas sobre tu empleo actual habían desaparecido.
—No es eso –informó.
—Entonces ¿qué es lo que ocurre?
—No puedo decírtelo, Scorpius me lo prohibió, dijo que nuestros padres tenían que saberlo primero que nadie.
Alex golpeó la mesa con los puños, el castaño pensó que indignado por su negativa a contarle lo que ocurría, pero la sonrisa amplia en el rostro de su amigo decía lo contrario, así que se confundió.
—Ah, cielos, no puedo creerlo que el infeliz lo logró –sonrió feliz –le costó bastante conquistar al siempre ajeno James Sirius.
—Pero... yo no dije eso.
—Sí, lo dijiste, pero no te preocupes, yo no voy a decirle a nadie, te lo prometo ¿cuándo he sido indiscreto con tus secretos?
—Hasta el momento, jamás –admitió el castaño.
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Love Too Much || Jamius
FanficScorpius jamás se había sentido de esa manera con nadie más, y a pesar del miedo que sintió, no retrocedió al respecto, fue directo a James y fue honesto respecto a sus sentimientos por él. "No importa que no me ames, dame una oportunidad, yo amaré...
