El sol se había ocultado hacía unos minutos, la mirada azul de James Sirius se posó en el horizonte oscuro, se llevó una mano a su cabello para sacudirlo del exceso de agua, avanzó despreocupado hasta el castillo, Violet se había marchado antes de que él comenzara su entrenamiento.
El trayecto fue bastante tranquilo, tenía la gran habilidad de aislarse de todo a su alrededor, para poder mantener la paz mental y que nada de lo que estaba fuera de su control lo alterara, como el hecho de que algunos de sus compañeros gustasen de tener el uniforme mal colocado.
—Tardaste bastante ¿por? –Lo acusó Alex, frunciendo el cejo.
—Mañana tengo sesión con el profesor Smith, quiero estar de mejor forma, papá me dijo que tengo que hacer hasta lo imposible por mejorar.
—Bueno, supongo que tu papá quiere que estés en su misma capacidad, claro que para eso, tendrías que ser huérfano, hijo único y ser perseguido por un mago tenebroso ¿no?
—Tengo que tener el mejor entrenamiento si quiero unirme al Departamento al salir del colegio.
—Pero... ¿no habías dicho que te dejaría cursar la Academia un par de años antes de unirte a él?
—Las cosas cambian –comentó.
Alex observó el plato de su amigo, la cantidad de comida disminuyó hacía un tiempo y solo comía lo que Smith le había aprobado en una lista de consumo que como siempre, James siguió al pie de la letra, tan fielmente como se podía.
—Estoy preocupado por ti, aún recuerdo cuando Lily te hizo adicto al pastel de chocolate, y ni siquiera lo pruebas.
—El profesor Smith me permite una rebanada cada seis meses –admitió, levantó el rostro con una sonrisa bonita –supongo que podré comerla en el cumpleaños de Lily.
—Bien, contigo aprendí hace años, que no puedo ayudar a alguien que no se deja –gruñó –pero ten por seguro, que aunque respeto a tu padre, en realidad, a partir de hoy, lo detesto.
—Estás exagerando, Alex.
—No, no lo hago, tú deberías...
—La profesora Trelawney una vez me dijo que era imposible para alguien como yo, desafiar el destino –se encogió de hombros.
—Tú no crees en la adivinación y todo eso –soltó indignado Alex, tan alto, que el bullicio del gran comedor se apagó y los observaron.
—Ya sé, ella me dijo eso mismo –soltó, su rostro era como el de un pequeño niño sorprendido por algún truco de magia viejo, tonto y predecible en el mundo muggle –también me dijo que tengo el corazón tan seco y la mente tan cuadrada como una pasa y un dado usado por los torposoplos.
—Sí, en eso no le erró –soltó Alex, en un tono desesperanzado.
—También me dijo como voy a morir ¿quieres saberlo? –Soltó alegre.
—No, quiero que sea una sorpresa.
—Bueno, pero será sorprendente –rió.
El sonido hizo que Alex volviera a verlo, y aunque en un momento pensó que había estado jugando con él, la decepción lo cubrió al notar que aquello realmente le parecía fantástico, cuando la profesora Trelawney tenía un récord bastante corto, en eso de hacer predicciones acertadas.
Después de la cena, James fue hasta la biblioteca, quería adelantar todo lo que pudiera para las tareas que tendría que entregar el próximo lunes, y así dedicarse a entrenar todavía más horas de las que Smith le había dicho, y que su padre había aumentado.
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Love Too Much || Jamius
FanfictionScorpius jamás se había sentido de esa manera con nadie más, y a pesar del miedo que sintió, no retrocedió al respecto, fue directo a James y fue honesto respecto a sus sentimientos por él. "No importa que no me ames, dame una oportunidad, yo amaré...
