Scorpius comenzó a guardar un par de cosas en una pequeña maleta, había ido la mansión sin muchas ganas, a pesar de que había sido invitado por su amigo a su casa, primero tenía que pasar por la propia y aguantar una semana sin nada de diversión, por fortuna, se había terminado esa tortura, y podría comenzar con el plan de venganza que había estructurado para su mejor amigo.
Usó la red flu para llegar hasta el hogar de los Potter, en cuanto llegó, notó un ambiente totalmente diferente al de su casa, nadie estaba esperando por él, pero no le molestó, era demasiado confianzudo y parlanchín para ser un Malfoy, pero no le interesaba, dejó sus cosas en uno de los sofás, iba a gritarle a Albus, pero una vocecita le llamó la atención.
Caminó hasta el jardín trasero, la primera vista que tuvo, fue de la pequeña Lily Potter, la hermanita de su mejor amigo le caía de maravilla, pero no necesitaba ser un genio para saber que él no era de su entero agrado, a pesar de que lo toleraba bastante bien, delante de la demás gente.
—Mueve bien las caderas, o voy a golpearte con un palo –soltó irritada.
—Hago mi mejor esfuerzo –soltó James Sirius Potter.
Los ojos grises del rubio fueron hasta la figura masculina, traía un ridículo tutú con los colores del arcoíris, las manos en la nuca, mientras movía las caderas al ritmo de la música que Lily había vuelto a poner.
—Si ese es tu mejor esfuerzo, no sé por qué le gustas a las chicas –soltó indignada.
—Bueno, entonces, dime como, ven aquí y dime la coreografía otra vez.
—Si tengo que repetirla después de esta vez, romperé tu varita y la pegaré con mocos.
—Bien, bien –soltó una risa divertida –te pondré toda la atención esta vez.
—Te lo diré al mismo tiempo, para ver si el micropuff en tu cerebro puede hacerlo bien.
Lily Luna movió las caderas de un lado a otro, tres veces, James la siguió a la perfección, dio una vuelta y corrió en zigzag, el chico de dieciséis años imitó a su hermanita, la niña se agachó moviendo su trasero y dando tres saltos, giró de nuevo, haciendo que su hermano la siguiera.
—Ahora, es tu turno, sin mi guía.
—El tutú es demasiado largo –se cruzó de brazos el joven.
—Compórtate como una bailarina, James, no me hagas enojar, a menos que quieras una varita unida con mocos.
—Bien, bien, pero si jamás me caso, es porque no me dejaste usar el tutú más corto.
Scorpius observaba la interacción con una sonrisa dibujada, quería echarse a reír, pero eso cortaría la inspiración de la bailarina James, y quería eso para humillarlo en un futuro, cuando se pusiera en su plan de galán que no comprendía a los mortales.
Los ojos de James se posaron en los de él, pero no hizo nada, siguió con la coreografía para deleite de su hermanita, que terminó aplaudiendo, y corriendo a abrazarlo.
—Ya llegó él –musitó Lily –dejaremos esto para cuando regreses de Hogwarts ¿bien?
—Bien, te prometo practicar todas las noches –le guiñó un ojo, despeinó los cabellos rojos y se quitó el tutú, dándoselo.
—Buscaba a Albus –informó, con una sonrisa socarrona.
—No dijo que llegarías hoy, así que mamá lo llevó al callejón, pero conoces la casa, supongo que puedes llegar solo a la habitación ¿o necesitas un tour de la princesa Luneta?
—Él solo puede encontrarla –bufó Lily.
—Creo que la princesa Luneta está perfecta para el tour –admitió divertido.
ESTÁS LEYENDO
Love Too Much || Jamius
FanfictionScorpius jamás se había sentido de esa manera con nadie más, y a pesar del miedo que sintió, no retrocedió al respecto, fue directo a James y fue honesto respecto a sus sentimientos por él. "No importa que no me ames, dame una oportunidad, yo amaré...
