Luisita sostuvo mi mano delicadamente mientras sus labios se curvaban en una sonrisa diabólica, conectando sus ojos a los míos de una manera tan intensa.
-Un placer... - dijo mientras se acercaba, depositando un rápido beso en mi cara, para luego susurrar –es lo que todavía siento cuando lo recuerdo, que pena que no sea en la cama.
La mujer retrocedió, todavía con los ojos puestos en mí. Tragué con dificultad cuando procesé sus palabras. Parpadeé más veces de lo que debería, sintiendo un repentino nerviosismo poseer mi cuerpo.
¿De verdad había dicho eso?
Luisita caminó con devoción al lado de Fernández, quien rápidamente llevó su mano en su cintura en un acto posesivo. La rubia le sonrió y luego me miró.
-¿Qué están haciendo aquí, mi amor?
-El Comisionado Gutierrez y el Agente Ledesma supervisarán la facturación financiera de nuestra empresa.
-¿Hay algún problema? - preguntó preocupada. Fernández la miró y luego sonrió ampliamente.
- Nada de qué preocuparse, cariño. - dijo para luego depositar un beso en la cara de su esposa.
-Pero yo quiero saber. - insistió ella.
-Ignacio piensa que estamos siendo robados.
Luisita abrió los ojos sorprendida, colocando una de sus manos sobre su pecho.
-¡Oh, Sebas! ¿Y no me dices nada?
-¡Oh, no quiero preocuparte! No tenemos pruebas, es por eso que están aquí. - dijo el hombre señalándonos.
Sentí que mi cuerpo temblaba cuando sentí los profundos ojos de Luisita en mí. Ella respiró hondo y caminó lentamente hacia el escritorio de Fernández, donde se apoyó contra el, cruzando sus brazos bajo sus pechos.
-Así, agente Ledesma, ¿Es usted quien investigará esta situación?
Mantuve una postura firme, no quería parecer una principiante frente al comisario Gutierrez. Pero no todos los días te eligen para resolver un caso en el que la esposa de la víctima había tenido sexo salvaje contigo.
-Sí, señora Fernández. Tengo la intención de dar lo mejor de mí a esta investigación.
-¿Lo mejor? - su tono de voz era sugerente.
-Sí, señora Fernández.
-Algo en mí dice que lo mejor es muy bueno. - dijo la rubia con una sonrisa y una mirada perversa.
Tragué con dificultad, apartando la mirada de la mujer, para mirar rápidamente a Sebastián, que me miraba con naturalidad.
- Eso espero, señorita.
-Tengo que estar de acuerdo con la Sra. Fernández. La agente Ledesma llegó recientemente, pero apuesto todo mi dinero a ella. - Jesús habló con confianza.
Sebastián se acercó a analizarme de pies a cabeza. Su mirada era superior y evaluativa, algo intimidante.
- ¿Crees que una novata pueda resolver esto, Jesús?
Entrecerré los ojos hacia él, sintiendo la pura molestia de sus palabras casi en un tono sarcástico. Fernández era un hombre poderoso, egocéntrico y puramente arrogante. Eso fue notable con tan sólo unos minutos de su presencia.
-Estoy completamente seguro de eso, Sr. Fernández. - dijo el hombre a mi lado serenamente.
-¡Muy bien! Confío en su trabajo, Comisario. - Sebastián habló mientras extendía su mano, que inmediatamente fue estrechada por Gutierrez - Le mostraré algunos sectores de Empresas Fernández.
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Jaque Mate
FanfictionUn juego peligroso, lleno de trampas. Una disputa de poder, dinero y deseo. De un lado del tablero, la oficial Amelia Ledesma, por el otro, la esposa de un magnate, Luisita Gómez. En este juego, sólo uno caerá. ¿Quién tendrá la mejor estrategia? ¿Qu...
