Mohammed
Hoy es el gran día. Charlotte será finalmente mi esposa, solo espero que no se arrepienta de su decisión.
Cuando llego a la iglesia acompañado de mi familia, la prensa nos toma varias fotos. Por mi seguridad y la de Charlotte he colocado a cada uno de mis hombres en todos los puntos del lugar.
El interior de la iglesia está adornado con flores blancas después de todo Isabel se tomó muy enserio el asunto de la boda. No me importa nada que no sea ver a Charlotte entrar por esas puertas.
Estoy muy ansioso de verla entrar vestida de blanco, no quise investigar como sería su vestido ya que quiero llevarme una sorpresa.
Mis dos hermanos están sentados en la primera fila esperando impacientes por conocer a mi prometida.
Poco a poco la iglesia se va llenando por los invitados y algunos periodistas. Todos impacientes por la llegada de Charlotte.
Miro mi elegante traje negro que fue hecho para la ocasión. Sé perfectamente que tome la mejor decisión. Todo sea por crear mi imperio.
—Hijo, esto es lo mejor para ti. Charlotte es una gran mujer y viene de una muy buena familia. Es la mujer perfecta para ti—dice mi padre contento en el momento en que caminamos para llegar frente al altar.
Mi padre viste de traje mientras que mi madre usa uno de sus tradicionales vestidos.
—¿Cómo puedes decir eso?—pregunta mi madre en árabe por primera vez desde que llegamos a la iglesia, ella es la única en mi familia que se opone a mi matrimonio—. Mi hijo mayor debería estar casándose con una mujer de su cultura y en una ceremonia musulmana. No con una mujer occidental... puede tener todo el dinero del mundo, pero nunca será la indicada para mi hijo. Así que no tiene mi bendición este matrimonio—finaliza y posteriormente toma asiento junto con mis hermanos.
Esas palabras duelen un poco ya que la opinión de mi madre es muy importante para mí, aunque esta vez no me importa. Finjo no mostrarme afectado y sigo caminando hasta el altar al lado de mi padre.
—Tu madre aceptara este matrimonio algún día—me da una palmada en la espalda en señal de apoyo—. Este matrimonio es lo mejor Mohammed, no lo olvides. Charlotte es especial, ella no es como las mujeres a las que estas acostumbrado—finaliza para tomar asiento al lado de mi familia.
En la fila de al lado se encuentran los familiares de Charlotte. Me siento nervioso por todo lo que pase durante esta celebración, miro a la entrada y ahí vienen los mellizos de Charlotte con dirección hacía mí. Genial lo único que me faltaba. Tener que lidiar con las copias de Charlotte.
—Mohammed—habla Sebastián muy molesto—. Tenemos que hablar contigo antes de que esta farsa continúe. Ten mucho cuidado con mi hermana, porque si le haces algo o peor aún le pasa algo estando en tu país no dudare en matarte—susurra amenazador.
Sonrío burlón por sus comentarios. Nunca nadie me había amenazado y menos por una mujer.
—No me vengas a amenazar, Sebastián—respondo retador—. Yo no soy niñero de Charlotte seré su esposo y ella hará lo que yo diga.
Mi comentario hace que su mirada se llene de furia.
—Si llegas a tocarla o hacerla sufrir me las pagaras, pero no estés tan contento con la idea de que serán pareja por mucho tiempo porque tarde o temprano terminare tu estúpido contrato—susurra y la gente nos mira curiosos.
Sonrío hacia los invitados e ignoro por completo sus comentarios. La única forma de que Charlotte sea libre de esto es dándome la mitad de la fortuna de su familia y la de ella. Tuvo varias oportunidades para hacerlo y no seguir con esta farsa, si no lo hizo antes ahora menos lo hará.
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Charlotte
RomanceCharlotte Saavedra es una nadadora profesional mexicana que toda su vida ha perseguido sus sueños al lado de sus mellizos. Mohamed Asad es un árabe millonario y el hijo mayor de los Assad. Desde pequeños sus familias los unieron para que al cumplir...