Me quedo petrificada cuando Mía introduce la llave en la cerradura y abre la puerta. Por suerte, Kate reacciona y la empuja fuera antes de que encienda la luz y vea el interior. Cierra la puerta, quitando la llave y guardándola en su bolsillo.
-Joder Mía, lo que haya o no en esa habitación no es tu problema. -Sisea -¿Cómo Ana podría ocultarle algo a Christian en su propia casa? -Mía asiente, dudosa pero da media vuelta y entra en la habitación de Ted.
-¡Mía estuvo a punto de ver el cuarto rojo! -Murmuro mientras palidezco.
-¿Qué? -Dice Christian a mis espaldas y automáticamente todo el color se drena de mi rostro y me obligo a girarme y sonreírle.
-No te preocupes Grey, no vio nada. Pero tendrás que inventarle algo para saciar su curiosidad. -Dice Kate antes de dejarnos a solas.
Christian me observa y no sé qué decir, presiento que espera mi reacción acerca del estado de nuestro cuarto de juegos, pero aún estoy sin saber qué pensar al respecto.
-Destruiste el cuarto de juegos... -Susurro y se tensa. Recorro los pasos que nos separan y lo envuelvo en mis brazos mientras él suspira y sin esfuerzo alguno me alza hasta que enredo mis piernas en su cintura.
-Cuando te fuiste, me sentía frustrado... Destrozado... Entré al cuarto de juegos y simplemente descargué mi rabia, mi dolor... -Se me encoge el corazón al escucharlo, mi pobre cincuenta, cuánto lo hice sufrir.
-¿Lo restaurarás? -Pregunto y veo que se sorprende.
-¿Quieres que lo haga? -Me sonrojo y asiento. Sus cejas se disparan y río antes de besarlo con pasión.
-Quiero jugar, Christian. El cuarto rojo es muy importante en nuestra historia. -Digo y él asiente.
-Lo que desees, es tuyo, nena. Ahora vamos a comenzar a empacar para la mudanza, ¿de acuerdo? -Sonrío y tomo su mano para ir a reunirnos con su familia.
Grace fija su atención en nuestras manos enlazadas y yo corro a tomar a Teddy, quien está en sus brazos y al verme chilla de emoción, derritiéndome.
-Hola, precioso. -Digo mientras lo acuno contra mi cuerpo y él ríe -¿Estás feliz de verme? -Balbucea y se introduce la mano en la boca. Beso y frente y alboroto su cabello cobrizo.
-Parece que ahora que estás aquí se ha olvidado de mi. -Murmura Christian divertido. En ese momento aparece Mía con Phoebe en brazos, los ojos de mi esposo al ver a nuestra niña brillan y en seguida comienza a mimarla.
-Phoebe no recuerda que tiene una madre desde que te tiene a ti. -Respondo y todos sonríen al vernos.
-Bueno, ¡Comencemos a empacar! -Dice Kate.
-Solo lo indispensable, por la tarde iremos a escoger todos los muebles nuevos. Quiero que este lugar permanezca como está. -Abro los ojos como platos. Creí que nos llevaríamos los muebles y... Todo.
Christian ve mi desconcierto y pasa un brazo alrededor de mi cintura. Acerca su boca a mi cabello y lo olisquea -Quiero que la casa esté decorada a tu gusto, nena. Para que estés más cómoda contraté a una decoradora de interiores. Ella te aconsejará, pero las decisiones serán únicamente tuyas.
Mi sonrisa debe mostrar lo feliz que me siento. Sabe que me abruma la idea de escoger todos los muebles y adornos que pondremos en nuestro hogar y ha dejado cubierto el asunto.
Frunzo el ceño al recordar que cuando visitamos la casa, ya estaba lista -Pero... ¡La casa ya estaba amueblada! -Digo y los Grey parecen recordarlo en ese momento.
-Mandé a retirar todo. Quiero que tenga todo lo que tú deseas. Estaba decorada por un profesional, parecía salida de una revista... Pero no se sentía como un hogar. -Dice con seguridad y no puedo hacer otra cosa que besarlo.
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Cincuenta Secretos©
FanfictionHuí porque el miedo me invadió. No podía decirle a Christian acerca de mi embarazo, se habría vuelto loco. Podría decir que mi peor error ha sido abandonar a mi cincuenta, pero luego cometí uno mucho peor: Abandoné a mi hijo. Aunque se lo haya dejad...