Nuestra protagonista, sigue viajando interminablemente a través de dimensiones por lo que tendrá que enfrentarse a un ente malvado y a su asesino serial con quien, próximamente formará un romance.
^^SEGUNDA TEMPORADA DE:
||Hasta que la muerte nos s...
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─Yo...me siento tan deseosa de ti, no sé cómo interpretar estás sensaciones, ¿Qué debo hacer?─Lo miró angustiada con el pecho volcándose de sobremanera, colocó un mano sobre sí, intentando así frenar el torbellino de emociones.
─¿Qué estás diciendo?─La miró con indiferencia, su seño se frunció al ver a la pelinegra actuar de forma extraña, más de lo que ya mostraba.
Tomó una de las manos contrarias y la poso sobre su pecho. ─¿Sientes los latidos de mi corazón? Esto solo me pasa cuando estoy contigo─El azabache apartó su mano de ella, levemente sonrojado.
─Deberías irte a casa, hablo en serio─Vociferó, no iba poder contenerse, es decir, que en ese momento era capaz de matarla, sus pensamientos solo se basaban en eso, en nada más.
─¿Acaso tú no me quieres?─Se acercó al chico quedando muy cerca de su rostro, sus manos estaban temblando y esa cercanía lo ponían incómodo y mucho más ansioso de lo que ya estaba. Tras escuchar esa palabras un brillo abordó sus ojos.
─¿Qué si te quiero?─Con rudeza la aprisionó por debajo suyo dejando escapar el aire contenido por parte de la fémina, debía calmarla de alguna manera o las cosas podían ir de mal en peor. ─¡Quiero ver tu sangre y que súpliques por tu vida, quiero asesinarte con mis propias manos!─Su rostro se desfiguró a una psicópata, volviendo a su naturaleza y se estaba perdiendo en sus deseos de matarla.
─Independientemente de eso, ¿Tú sientes algo por mi?─Insistió, no pudo evitar sentir nervios ante la posición en la que estaban, lo quería con gran intensidad y también quería que fuera suyo.
Por un momento pudo ver reflejada la duda en él y aprovechó ese instante para tomar su rostro en sus manos y juntar sus labios, ella lo buscaba tan desesperada y para Nemesis era diferente a lo que antes había sentido, debía admitir que apreciaba a la pelinegra pero jamás imagino estar con ella de una manera inmoral.
─Nemesis ¿Tu me quieres?─Lo recordaba todo, su sufrimiento, las muertes y los asesinatos, pero ahora mismo confirmaba que solo se sentía en paz junto a él, aquellos ojos carmesí que tanto le encantaba podían suprimir todas aquellas dolencias que penetraban su corazón.
─Yo...Te....Te quiero─Maculló con dificultad, no llegaba a comprender los sentimientos que ella le provocaba, y para la pelinegra, escuchar eso, le hizo sentir una inmensa felicidad, algo similar cuando acosaba a Taro.
─Entonces h-hazme tuya─Rogó deslizando una de sus manos por debajo de la camisa del pelinegro. ─Yo quiero que seas absolutamente mío, Akamaru─Pronunció aquel nombre que tanto recordaba en uno de sus asesinatos, como el pidió, ella no se olvidó de aquel recuerdo.
─Y-yo─La contraria acortó sus palabras con un beso, para esos momentos ya no le quedaba más remedio que undirse en el placer que aparecía como llamas en su interior.