EPÍLOGO (PARTE 2):
Tae nunca había visitado Boston, pero al salir del aeropuerto, pudo entender porqué Lu había elegido esa ciudad para vivir. Estaban en medio del otoño, pero hacía un poco de frío, estaba nublado y había una lluvia ligera que no paraba de caer en todo el día, era el clima favorito de Lu. Además de que era una ciudad bastante moderna, repleta de edificios, pero las zonas residenciales eran clásicas y tenían un aire antiguo con las casas de ladrillo cubiertas de enredaderas en las paredes, era como estar en un pueblo antiguo, pero a solo unos minutos de la ciudad. Lo mejor de ambos mundos.
Reconoció la casa de Lu incluso antes de checar el número en la puerta. Tenía el jardín delantero repleto de flores de colores y lucecitas rodeando la cerca, a pesar de que faltaban meses para navidad. Tae tomó aire profundamente intentado encontrar el valor de caminar a la puerta tocar el timbre, pero no era sencillo. Había imaginado que correría a ella y la abrazaría para no soltarla jamás, pero, ahora que estaba ahí, estaba más nervioso que nunca.
Tae no sabía qué encontraría al volver a Estados Unidos. Había tenido muy poco contacto con sus amigos desde que entró al servicio. Su mayor informante era su mejor amigo Jimin, él le había contado a grandes rasgos que ahora todos vivían en diferentes lugares y, tal como le había prometido a Tae, Jimin se mantenía en contacto con Lu para asegurarse de que estaba bien. Sin embargo, Tae le había pedido que no le diera detalles de nada. -Solo dime que está bien-. Le pedía a Jimin cada vez que hablaban por teléfono. V no quería más información, no quería saber qué estaba haciendo, si ya estaba con alguien más o si ya lo había olvidado. Le había pedido a Lu que siguiera con su vida, que conociera nuevas personas, que no lo esperara, y Tae lo había dicho con total honestidad, quería que ella fuera feliz, no deseaba que ella estuviera triste todo ese tiempo por su culpa, no sería justo pedirle que se quedara sola cuando era él quien la dejaba. Pero Tae no quería saber si Lu realmente lo había hecho, si ya estaba con alguien más o si había dejado de quererlo, prefería no saber nada, solo necesitaba saber que estaba bien para estar tranquilo.
Tampoco había hablado con Lucía en todo ese tiempo. Cuando recién llegó a Corea, ella le mandaba mensajes y le marcaba todo el tiempo, pero Tae decidió no contestar, sabía que si oía su voz, si ella le pedía que volviera, lo haría sin pensarlo dos veces, aunque eso le costara el exilio. Y no quería hablarle y ser un constante recordatorio de lo que habían tenido y perdido en solo unos días. Ella merecía ser feliz, no quería que pensara en ellos todo el tiempo como lo hacía él, porque todo le recordaba a ella, se despertaba y se iba a dormir pensando en ella, y sabía que era una tortura extrañarla tanto. No quería que Lu viviera con esa tristeza, pero esperaba que, de vez en cuando, se acordara de él.
Solo le escribió en dos ocasiones. La primera fue en año nuevo porque esa fecha era importante para ellos, era la primera vez que se habían dejado llevar por sus sentimientos, y quería asegurarse de que ella supiera que no lo había olvidado, que para él también era una fecha especial. La segunda fue en su cumpleaños, simplemente porque no dejaba de pensar en ella y arrepentirse de no haberle dicho lo que sentía con todas sus letras.
Taehyung salió antes de lo planeado. Lo liberaron del servicio luego de un año y nueve meses, lo cual era un tiempo normal, pero él se había mentalizado a que duraría dos años ahí, por si era el caso. En cuando salió fue a casa a visitar a su familia, extrañaba la comida de su mamá y a sus hermanitos, pero después de un par de días de tomar fuerzas, tomó un vuelo con destino a Lucía.
Al llegar a Boston, Tae no paraba de ver en la calle anuncios del negocio de Lu, el: Sweet Night Café. Todo a su alrededor le recordaba a ella y lo ponía aún más nervioso, ¿cómo reaccionaría al verlo? ¿Lo había extrañado tanto como él a ella?
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Sweet night
RomantikTaehyung y Lucía han sido mejores amigos por años, ambos son estudiantes de intercambio en Estados Unidos y se convirtieron en su hogar fuera de su país, pero ha llegado el momento de que Tae vuelva a Corea y la idea de alejarse lo hará darse cuenta...
