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El viento golpeaba su rostro mientras hurgaba entre la basura, sus manos enguantadas y deshiladas sostenían cada envase separándolo de otro para meterlos en su bolsa, la helada temporada se avecinaba haciendo a su cuerpo estremecer. Las telas desgastadas que usaba no protegían su cuerpo de manera eficiente, el frío parecía ingresar hasta sus huesos, su manos y piernas se sentían un poco entumecidas, casi parecía perder la sensibilidad en dichas zonas. Jimin bufó al mirar el poco material encontrado para ser cambiado por algunas monedas, últimamente el camión recolector de basura había estado llegando antes de lo previsto llevándose todo el botín.

El omega suspiró cansado, sus fuerzas se estaban agotando por el poco alimento que había ingresado en días a su organismo, había utilizado casi todo el dinero para comprar los supresores de su amigo y un poco de comida, su vida era difícil.

Miró al cielo pensativo y recordó varias cosas de su antigua vida, su sueños , su familia, su alfa. Jimin suspiró con tristeza antes de rascar la marca en su cuello que hace varios días atrás había empezado a darle comezón, ya casi anochecía. Se dirigió a paso veloz donde el abuelo Kim para intercambiar sus hallazgos, miró la hora en un reloj de pared de una tienda de convivencia desde las afueras, faltaba poco para que cerrara la bodega de reciclaje.

- Maldición - murmuró para luego seguir. El vaho salía de su boca en cada respiración, los grados empezaron a bajar a medida que avanzaba el tiempo. Jimin tomó más velocidad para así mantener su cuerpo caliente y llegar antes que cerraran la recicladora.

- ¡Deténgase! - ordenó una voz potente y de mando haciendo a su omega temer. Jimin giró lentamente con su cuerpo temblando por el miedo y observó mejor al desconocido al cual pertenecía ese grito. Era un hombre alto, de cuerpo fornido y que vestía con uniforme de oficial de policía, se acercaba a él como cazador, su rostro no mostraba expresión y su inexistente olor delataba que era un beta. - ¿Cuál  es su nombre ? - dijo mirándolo fijamente haciendo al omega sentir como una hormiga - Lo vi correr cuadras atrás - informó analizando al castaño - Necesito revisar sus pertenencias - dijo extendiendo su mano para que entregará la pequeñas bolsa entre las manos del omega - Ahora. - ordenó firme haciendo reaccionar al castaño quien entregó su bolsa inmediatamente.

- ¿Por qué ha estado corriendo joven? - preguntó el oficial mientras revisaba la bolsa - ¿Acaso huía de algo? ¿O con algo?

- No soy ladrón- espetó el omega con su ceño fruncido - Debo cambiar las botellas plásticas por algo de dinero en las recicladoras a algunas cuadras de aquí - explicó un poco molesto- Ser una persona sin hogar no me vuelve ladrón, aún tengo principios. No todos somos iguales.

- ¿Acaso he dicho algo como eso?- dijo el oficial con su ceja alzada - Usted ha llegado a esa conclusión - entregó la bolsa irguiéndose para tomar una pose arrogante - Es un poco sospechosa su reacción.

- Pero sus acciones muestran lo contrario oficial - tomó la bolsa para dar media vuelta e irse, pero la voz del beta lo detuvo.

- Espero que no tenga problemas con las autoridades - advirtió.

- No los tendré - afirmó girando su cabeza en dirección al oficial para luego salir corriendo en dirección a la bodegas de reciclado del señor Kim. Jimin sentía su cuerpo temblar debido al clima, el incidente con el oficial le robó demasiado su tiempo - Maldición - dijo al llegar a la recicladora y verla cerrada - El oficial fue el verdadero ladrón- musitó con molestia.

El omega se dirigió a paso lento, encogiéndose y abrazándose a sí mismo dándose calor, sus fuerzas no daban para ir en maratón a su pequeño hogar, se sentía preocupado, pues necesitaba el dinero para comprar las últimas pastillas para el celo de SeokJin, rogó que está noche no pasara nada malo.

Un Omega con mal olor. [Yoonmin]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora