Verdad

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|Un año atrás...|

Merodear durante la madrugada en medio del bosque no era nada particular para Marco Bott. El insomnio y las tareas del colegio le ayudaban a permanecer despierto hasta altas horas de la noche.

Había sido una semana difícil. Seguir los pasos de Eren y Jean no era tarea fácil, ambos se entregaban con devoción a sus investigaciones sobre la maldición pero después de meses de búsqueda desesperada habían llegado al mismo resultado, no había alternativa alguna para liberar a la pobre chica de su destino.

Le gustaba caminar por los senderos del bosque rumbo al lago ubicado dentro de los terrenos del instituto para relajar su mente.

Sus sentidos se agudizaron al escuchar el crujir de algunas ramas y hojas secas, deteniendo su andar para enfocarse en el peculiar sonido que parecía acercarse a su ubicación. Eran pasos apresurados y por las respiraciones agitadas que logró percibir, no había duda alguna que se trataba de un par de jóvenes aproximándose.Con rapidez salió de la pequeña vereda ocultándose detrás de uno de los grandes troncos.

- Camina más rápido o llegaremos tarde - susurró una voz desconocida

- Tranquilízate, estamos a tiempo- respondió con un toque de hartazgo el otro sujeto

Cautelosamente asomó su cabeza para observar a los propietarios de aquellas voces. Eran dos jóvenes quienes ocultaban su identidad detrás de una gruesa capa verde oliva mientras corrían. Dudo en seguirles pues tal vez se tratase de un encuentro amoroso y no quería ser testigo de eso, aún así, prefirió corroborar sus sospechas ante la extraña inquietud que le causaban.

Se escabulló en medio de los arbustos ocultando su andar, con suerte pensarían que se trataba de un animal que habitaba el bosque. No tuvo que caminar demasiado hasta llegar a las orillas del lago donde ambos encapuchados se unieron a una docena más de jóvenes que portaban la misma vestimenta.

Miró extrañado su alrededor, nunca los había visto reunidos y menos a altas horas de la madrugada. Algo no estaba bien.
Una gran ráfaga de viento azotó el bosque desplazando todas las hojas y ramas pequeñas por los cielos a la par que los presentes alzaban su rostro para presenciar la llegada del ser alado que se cernía sobre el lago.
Si un ángel se había mostrado plenamente ante ellos significaba que los demás encapuchados también lo eran. ¿Eren estaría al tanto de eso?

- Me da gusto verles aquí hermanos míos - pronunció aquel ángel de alas ocre descendiendo de forma lenta al suelo - Hoy les he venido a dar buenas noticias - anunció mostrando una vieja hoja de un libro - He encontrado la forma de liberarnos de este plano -

Marco no pudo evitar sorprenderse. Él conocía perfectamente las implicaciones de la maldición y la única forma de liberación que tenían aquellos seres. Pero Eren no tenía planes de llevarlo acabo, no ahora por lo menos.

- ¡Eso es imposible!- gritó desconcertado uno de los presentes - Sólo él puede llevar a cabo el sacrificio -

Tenía razón, sólo el puño de Eren sería capaz de levantar la maldición.

- Eso es de lo que Jaeger nos ha convencido - respondió agitando de nuevo la maltratada hoja - El libro de los caídos siempre ha tenido la respuesta pero solo él pudo conocerla de viva voz de nuestro creador. Eren nos trajo a este basural con el pretexto de darnos una pronta liberación, otra de sus patrañas para mantenernos a sus pies-

Marco seguía observando en silencio a pesar de que el miedo recorriera cada centímetro de su piel.

- Por suerte mi hermano y yo supimos cómo actuar - dijo señalando a un encapuchado de gran altura que se acercaba a su su lado - Hace años con una pequeña distracción robamos está página que ahora es nuestra salvación-

Instituto Titán [EreMika]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora