Al amanecer desperté por unos golpes, no sabia de donde provenía el sonido, pero era realmente fuerte, le prestaba tanta atención que el golpeteo suave en la puerta me sobresaltó, era una joven mujer con una bandeja en sus manos.
-Demian pidió que te trajeran esto para cuando te levantaras, dijo que te tomaras estos medicamentos para el dolor que tienes, hay ropa en el armario para ti.
Salió de la habitación rápidamente contorneando sus caderas, algo molesta quizás, le incomoda atenderme posiblemente.
Tome el desayuno que consistía en un jugo de naranja, un sándwich de jamón y queso más un yogurt natural, estaba todo muy rico, yo tenia mucha hambre, así que no deje nada.
Luego, me vestí con un conjunto deportivo entero que había en el armario, baje las escaleras intentando no perderme con la bandeja en mis manos, no quería ser una molestia aquí, cuando creí llegar a la cocina escuche a dos mujeres hablando entre risas.
- ¿No viste el desayuno que le lleve? Mira que debería hacer dieta la gorda esa.
-Megan, el joven dijo que le sirviéramos lo que ella pidiera- dijo la otra muchacha, la mucama al parecer, ya sabia el nombre de la delgada mujer que me llevo la bandeja, me sentí mal al escucharla, pero ya estaba acostumbrada a esos comentarios sobre mí, solo la ignoraré.
Al fin y al cabo no creo que me quede mucho tiempo aquí.
-Ay Laura, solo es una más de Demian, ya verás que pronto lo aburrirá y volverá a querer este cuerpo- ¿Ella estaba celosa? Que tontería
Solté una tos falsa al entrar, más un "gracias" dejando la bandeja de mi desayuno en el lavaplatos, salí de la cocina en busca del sonido de los golpes que había escuchado antes, era temprano y Demian me dijo que podía recorrer la casa el día de ayer, si estaría aquí por lo menos quería conocerla.
Al caminar por los pasillos, descubrí desde donde venia el sonido, era él, estaba golpeando un saco de boxeo, quizás estaría mal que lo estuviese viendo prácticamente escondida en la puerta, pero se veía realmente sexy golpeando el saco, no lograba imaginarlo en un ring con todos esos tatuajes suyos.
- ¿No crees que es guapo? Lamentablemente jamás sabrás lo que es estar entre sus piernas, el siendo el hombre que es, nunca se fijaría en una gorda como tú.
No entendía bien por qué, pero sentí la boca amarga al escuchar a Megan, ella tenía razón y por algún motivo extraño eso me molestaba pero había otro sentimiento molestandome, rabia quizás.
-Y ahora, ¿Por que no te lo crees? - Me sentí tan orgullosa mientras alce mi mirada desafiadola.
-Yo lo sé, el adora mis caricias y mi cuerpo ¿Como te atreves? Ya verás cuando le cuente a Demian.
-Creo que no es necesario Megan, estoy escuchando, Arlet estará un tiempo acá así que limitate a tú trabajo.
-Ella estaba provocandome ¿acaso no escuchaste lo que me dijo?
Yo solo estaba escuchando su conversación, realmente, no me di cuenta en que momento el se acerco, mi intención no era que discutieran por esto.
-No te preocupes Demian, yo sol...
-Tú nada, Arlet, Megan es una simple mucama, si vuelve a molestarte, me lo informarás y será despedida- ¿Es normal que eso me haya parecido sexy? Por que lo fue.
A Megan se le desencajo la mandíbula.
-¿Me despedirías solo por esta mujer?- dijo entredientes.
-Haré eso y mucho más si no te comportas como debes.
¿Que pasará los siguientes días?❤
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Viviendo con la bestia
RomanceUna huérfana, deseando encontrar libertad terminó viviendo con la bestia
