Miguel estaba buscando a Adán en las celdas, bueno, a él y a un grupo de ángeles. Eran la exploración, debía llegar a armería y las celdas por ahora (el jardín estaba muy lejos aún de donde estaban), así que iban con cuidado. Iban con las espadas desenvainadas; trataron de ir en silencio, y listos, las indicaciones era pelear lo menos posible, si se cruzaban con alguien debían huir de regreso a la formación; todo era aterrador, pues seguía habiendo un silencia que parecía sepulcral, en todo el lugar. De esta forma, se dividieron en dos grupos, uno llegó a la armería, tomaron las cosas que necesitaban para reparar el cañón, así que se regresaron, el grupo de Miguel, llegó a la cárcel, encontraron guardias, pelearon, y tras un rápido combate los guardias estaban muertos, logrando que los ángeles entraran, ahí vieron a Lucifer y Adán, Miguel bajó la espada al verlo, no entendía nada, no pudo decir nada, estaba viendo a un fantasma, así que se quedó perplejo, incluso ignorando a Adán.
-¿Gabriel...?- dijo Adán que aunque percibió la reacción de Miguel, eso no impedía que quisiera ser liberado, por lo tanto sacudió las barras de la prisión para así hacer que el arcángel lo voltease a ver, al menos, y funcionó, Miguel hizo un ademán con la mano, haciendo que dos de sus ángeles abrieran la cárcel de Adán, entonces Lucifer dijo.
-¿Acaso a mi no me vas a liberar?- estaba tranquilo, demasiado, era la representación de esa perturbadora calma que invadía todo el Nido.
- Yo te vi morir, vi como Samael te apuñalaba las tripas y te tiraba al fuego que consumió al Edén, ¿Qué demonios haces aquí? Si es que de verdad eres Lucifer.- Dijo Miguel quien una vez Adán estaba tras de él, subió su espada en guardia.
- Samael me trajo, no morí, solo me escondí...- entonces volteó a ver a Adán,- me escondí con Lilith, tampoco murió, luego llegó Samael, me reclutó a cambio de que si el ganaba, nosotros no tendríamos que ocultarnos.
-¿Ocultarse, por qué tendrían que ocultarse?- dijo Adán conmocionado, todo su espíritu se sacudió a oír de nuevo el nombre de Lilith, era la misma sensación de Miguel, como si viesen algo tan imposible que cada parte de sus ser se negase a aceptarla.
- Ella esta embarazada, su hijo es... mestizo, un hibrido...
-¿Ella qué? ¡¿Qué dices?!- dijo Adán tratando de llegar a él.
-¡Silencio!- dijo firme Miguel a Adán mientras lo miraba por un segundo para después volver la vista a Lucifer.
Todos se quedaron callados al oírlo, Miguel aún sentía que algo no cuadraba, lo que decía Lucifer era fuerte pero seguía tranquilo, esperando que lo soltaran, Adán jaló las togas de Miguel, como un niño jala a su madre para llamar su atención, pero el arcángel seguía viendo a Lucifer sin inmutarse, quién lo miraba a él, como si dialogaran sin hablar, la tensión subía, hasta que se rompió cuando Miguel dijo a uno de sus ángeles: -Libéralo, pero consigue unos grilletes, no me fio de él.- y así se hizo, después, dejaron el lugar y volvieron con los demás, ahora con Lucifer tenían información extra, así que una vez llegaron, la cara de todos fue de sorpresa, ahí estaban todos: Nathaniel (quien había subido por el portal para arreglar el cañón angelical), Rafael, Gabriel, Metatrón. Todos estaban igualmente sorprendidos, a Metatrón casi se le cae la mandíbula de lo mucho que la abrió, estaban ante un muerto que ya habían llorado, todos bajaron sus armas, las miradas rebotaban entre todos, parecía un caso de histeria colectiva, hasta pasaron por alto a Adán que estaba también allí, Gabriel y Rafael sintieron el impulso de acercarse a su hermano, pero Metatrón lo detuvo con su maciza espada.
-¿¡Quién eres!?- dijo Metatrón, mostrándose tan agresivo como se le había vuelto costumbre, pero no por qué de verdad sintiera alguna rabia o ira, sino que estaba impactado y sentía miedo, era imposible lo que veía.
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La Angelomaquia
FantasyLa historia de la humanidad nunca contada, donde los ángeles se dividieron, los dioses pelearon y la humanidad fue el pilar de todo el conflicto, Es hora de revelar la verdad de una de las guerreras más trascendentes del universo, la guerra civil de...
