Miguel bajo de la escalera del cielo hacia la Behemothis la ciudad de los genios y las bestuas, lugar donde alababan a los dos montruos Behemoth y Leviatán, los últimos de su especie, las últimas bestias que habían quedado después del último reinicio, el de los dinosaurios, después de ese reinicio hubo una guerra entre los montruos más poderosos que habían logrado obtener poderes divinos de una manera desconocida, algunos habían llegado a desarrollar cierta inteligencia, como era el caso de Leviatán y Behemoth, e ellos dirigieron a las bestias sobrevivientes del reinicio, pero cuando perdieron contra los ángeles el Padre decidió perdonarles cambio de vasallaje y lealtad y poco después usando sus habilidades habían creado Behemothis, con magia, la ciudad había sido hecha con orichalcum que los angeles donaron e incluso Nathaniel; el herrero, escultor, artista y artesano del cielo; ayudo a diseñar la ciudad todo bajo la tregua de que Behemoth no podría salir de la cúpula central de la isla y Leviatán solo podría nadar en los mares aledaños al terreno, y con esa división también se aseguraron los angeles que ellos no procrearan más montruos. La ciudad era dorada y bella, tenía la firma de Nathaniel, estructuras grandes, escalonadas y altas llegando al cielo y con varias ventanas en todo el edificio, y esos junto al brillo dorado del orichalcum hacia que la ciudad no tuviera nada que envidiar a cualquier base de los ángeles en el planeta. Miguel bajo hasta la entrada norte de la ciudad que estaba marcada por un gran arco dorado junto con la inscripción "Behemothis ciudad de los desterrados" en lengua de genios. Miguel espero en la entrada hasta que un genio llego a hablar con el.
- Bienvenido mi señor, a qué debemos el placer de tener a un ángel entre nosotros.- dijo un genio de color de aura amarillo, usaba de ropa unos pantalones bombachos árabes, un turbante y un chaleco sin camisa, su contextura era delgada pero atlética, Lucia un bigote alargado y hablaba con un tono dócil y educado, debía ser el elegido para los invitados.
- Vengo a hablar con Behemoth... Asuntos oficiales por orden del poderosos Metatrón, rey de los angeles. - dijo Miguel firme.
- Que extraño...Nunca le había visto a usted antes...- dijo a Miguel, relajando su actitud peor con algo de desconfianza.
- Soy Miguel, se que mi precencia es nueva, pero me han enviado después de ciertas dificultades y altercados.- dijo Miguel mientras por su cabeza pasaba la batalla del Edén. Lo había dejado algo marcado.
-¿Altercados?
En ese momento Miguel sintió el tridente alrededor de su cuello, recordó el Edén ardiendo, el olor a quemado, y a Samael mirándolo directamente a los ojos, y un escalofrío recorrió toda su espalda -. Altercados.
- Sigueme.- dijo el genio mientras con una reverencia señalaba el otro lado del arco que era ya Behemothis en si. Toda la ciudad estaba radiante y viva, sus casas o de mármol blanco o de dorado orichalcum. Las calles estaban llenas de genios de arriba a abajo y el diseño de las casas eran similar al árabe. Todos miraban a Miguel, sus alas resaltaban por sobre todo, todos veían a las bellas plumas de brillo dorado. Susurraban, miraban e inclusive un pequeño genios joven, como un niño, trato de tocar las alas.
-¿Cual es tu nombre?- dijo Miguel al genio quien saludaba a la mayoría de genios que se encontraban.
- Mi nombre es Atlas. Soy el guía oficial de Behemothis.- dijo el mientras saludaban a un genio anciano.
- Un gusto Atlas.- dijo Miguel amigablemente-. Veo que eres muy popular por aquí.
- Así es. Conozco a todos los genios de la ciudad. Y les quiero igual.
- Debe ser lindo.
- Y lo es.
-¿Que opinas de Behemoth y Leviatán?
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La Angelomaquia
FantezieLa historia de la humanidad nunca contada, donde los ángeles se dividieron, los dioses pelearon y la humanidad fue el pilar de todo el conflicto, Es hora de revelar la verdad de una de las guerreras más trascendentes del universo, la guerra civil de...
