Rafael y Gabriel habían descendido con una escuadra de ángeles lentamente sobre los cadáveres de sus hermanos caídos, los dos gemelos se mantuvieron levitando con su suave aleteo tratando de tocar lo menos posible la escena, habían cadáveres grisáceos en el suelo, humo salía de la arena y la atmósfera se sentía mas pesada en ese lugar, definitivamente había pasado una batalla pero había algo que la diferenciaba de otras que habían visto.
–¿Que hacemos aquí?–dijo Rafael observando la cabeza de quién había sido Mirh.
–Debemos descubrir que sucedió en realidad...–dijo Gabriel el cual se había elevado más para asegurarse de que Adramelek no se asomara de nuevo, la verdad tenía miedo, más que por lo que contó Velkorck fue más por cómo llego esté, Velkorck era de los más fuertes y si Adramelek pudo dejarlo
– No creo que te sirva mucho vigilar así...según lo que contó Velkorck, Adramelek puede teletransportarse...
Gabriel no atendió al comentario de su hermano el cual tenía la razón, pero, aún así revisar le daba seguridad, tenía miedo y más ahora, fuera de lo que les había contado Velkorck, el hecho de ver a uno de los más poderosos, derrotado, llorando, miserable... Y ahora viendo los cadáveres de sus hermanos, en el fondo sabía algo que quizás Rafael ignoraba, si se lo encontraban sin importar que hicieran el los vencería y acabarían como los restos sobre los que ahora volaban.
–¡Señores! ¡Venga a ver!–dijo un ángel común, era pequeño, su forma humanoide era la de un chico de unos 18 o 19 años, tenía una armadura similar a las griegas, con la forma de un cuerpo musculoso y mascado,y estaba en cuclillas viendo a una pierda, mientras sostenía la empuñadura de su espada aún envainada como si en cualquier momento la roca negra le fuera a saltar sobre el.
–¿Que sucede hermano Miguel?–dijo Rafale quien fue el primero en llegar de los dos arcángeles presentes.
–Mire señor...–el joven tocó con su espada a la piedra y un símbolo extraño que se movió cuanto la espada de fuego del ángel le tocó..
En ese momento Gabriel llego justo para ver la reacción de la extraña sustancia.
–¡Espera!–dijo a Gabriel al ver que su hermano iba a tocar el mineral. –¿Que vas a hacer?
–Voy a sanarlo para deshacer la oscuridad en ella...–dijo Rafael extrañado de la reacción de su hermano.
–Primero déjame tocarlo, quizás obtenga una visión de lo que sea que sea ese símbolo...
Entonces Rafael se apartó y Gabriel hacerco su plana al extraño símbolo que estaba pintado en una especie de tinta extraña.
En ese momento los ojos de Gabriel quedaron el blanco y empezo a convulsionar.
...
–¿Gabriel? ¡¿Gabriel?!–fue lo último que escucho antes de sumergirse, Gabriel no sabía dónde estaba, era como un gran lago poco profundo, de hecho no se hundía en el agua, que más bien se parecía al material del símbolo, y eso que no estaba usando a las alas para levitar solo caminaba sobre el agua como lo haría en tierra, piedra o arena; no vio nada a su alrededor solo kilómetros y kilómetros de oscuridad, entonces vio algo salir del agua, era Adramelek, acababa de salir y estaba alfrente de Gabriel el cual saco su espada pero noto que Adramelek no reaccionó, como si no lo viera, como si no fuera capaz de verlo incluso teniéndolo alfrente, entonces Gabriel se dispuso a tocar al ángel rebelde y lo atravesó sin que esté siquiera se percatara.
–He logrado tu misión...–dijo Adramelek el cual camino atravesando al confundido ángel que ni había notado.
–Bien hecho mi siervo...–dijo una voz que parecía salir de todas partes pero sin estar en ninguna que Gabriel pudiera ver, era una voz potente, gruesa, ronca y perturbadora que al escucharla intensificó el miedo de Gabriel y le hizo sentir gran repulsión.
ESTÁS LEYENDO
La Angelomaquia
FantasyLa historia de la humanidad nunca contada, donde los ángeles se dividieron, los dioses pelearon y la humanidad fue el pilar de todo el conflicto, Es hora de revelar la verdad de una de las guerreras más trascendentes del universo, la guerra civil de...
