Capitulo 11: La primera batalla (Parte 3)

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Samael estaba en el alto del edén, sus huestes rodeaban la cascada donde los arcángeles se escondían y veía como con golpes de sus soldados rompían, destruían y acaban con las defensas de tres de los cabecillas más importantes de los ángeles, cuando los sometiera bajo sus órdenes, solo debía ir por Gabriel y Rafael y todos los guardianes del altísimo, todos los arcángeles caerían y solo sería cuestión de tiempo para que todo el altísimo callera, el padre y su idea de mortalidad se acabarían y todos los seres serían inmortales, perfectos y eternos, ya saboreaba la victoria. Samael siguió contemplado y sonriendo cuando un fuerte dolor le entró a su cabeza y le hizo cerrar los ojos, sintió y frío y escucho la voz de su Dios, la voz de Moloch.

...

-¿¡Que está pasando ahí fuera!?- dijo Adán a Velkorck su guardián.

-¡Debemos abandonar el Edén!- dijo el ángel mientras volvía a entrar en la pequeña cueva y guardaba en su bolso todas las provisiones que podía.

-¿¡Que!?¡Pero este es nuestro hogar, eso dijiste es un regalo de mi padre!¿¡Que haremos con Lilith!?¿¡Que no ves su estado!?- dijo Adán furioso.

-Verdad que nos vez nada...- Velkorck respiro, susurro un hechizo y besó a Adán- ¡Ahora mira!- dijo cogiendo de la cabeza a Adán y forzandole a mirar donde las legiones oscuras de Samael estaban.

-¿¡Que!?¿¡Que es eso!?- dijo Adán sorprendido, impactado y confundido, sintió miedo a lo desconocido por primera vez y ni siquiera pudo seguir hablando.

-Eso...¡Eso es la razón en la que hay que irnos, tu y Lilith!¡Recuerda que si ustedes mueren su raza se extingue!¡Y eso es lo que quiere nuestro enemigo!- Velkorck empujó a Adán dentro de la cueva haciéndolo caer-¡Ahora carga a Lilith!¡Yo iré detrás y los guiaré!¡Tu misión es que ambos sobrevivan!- sentenció el ángel exiliado.
-. Empaca y vámonos...

Los tres salieron, en silencio Velkorck y Adán llevaban a Lilith en una camilla improvisada, debían salir de ahí, rápido, y se adentraron en el bosque.

...

-¡Bastardo idiota!- dijo Moloch a su aprendiz cuya forma espiritual estaba en en el mundo sombra-¿¡Que se supone que tienes planeado!?¿¡Este no es el plan!?

- Padre mío...este es nuestro plan... Es mejor... Nuestros enemigos estan débiles y dentro de poco venceremos... Dame tiempo...- Samael estaba muy hincando la rodilla.

-No entiendes, nuestro ejército es más débil, apenas estaba empezando y tú osas utilizarlo tal deliberadamente...- dijo la voz de Moloch.

-La guerra está ganada... Dame tiempo...- dijo sonriendo Samael a su padre

-Descuerdo... Pero recuerda necesitamos a Lucifer... ¡Esa parte del plan no puede fallar, no deber que el sin alas la saqué de aquí!- en el agua se vio un reflejo del agua tenebrosa de la zona oscura, y vio a Velkorck, Adán y Lilith adentrando se en el bosque del edén-.¡Que no escapen!¡Ahora te daré más de mi poder!

Samael sintió como del alguna una energía extraña salía y lo invadía se sentía fuerte, libre y lleno de energía, sentía odió y sentía sobrevia, se sentía asombroso y estaba listo para pelear de nuevo.

-¡Y recuerda mi siervo!¡Debes actuar rápido o un ejército mayor llegará!

...

Samael estaba de regreso en si, noto nuevas marcas túnicas en su cuerpo y sintió un extraño cosquilleo y al tensar sus músculos una honda de poder se extendió por el Edén y a su ejército; el grueso de su ejército estaba alrededor de la cascada como leones atacando y destrozando la roca -¡Mi legión!¡Divida se vallan al noreste!¡Atrapen a los humanos y maten al ángel auto exiliado!- ordenó a la vez que bajo para con un golpe de su fuerza destruir gran parte de la montaña que constituia la cascada, revelando a Metatrón y a Lucifer, los dos soltaron sus armas y levantaron las manos.

La AngelomaquiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora