Capitulo 26: La antesala del combate.

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- ¡¿Cómo que Samael no está aquí?!- dijo Metatrón al oír a Velkorck, a quien sacudió frenéticamente para que aclarara su duda.

- No tiene sentido, se desmayó, yo lo dormí, está agotado, y cortarle la mano consciente hubiera sido cruel - dijo Rafael, quien después de tratar a Velkorck fue a tratar a Miguel.

- ¡¿Entonces por qué no lo despiertas?!- dijo Metatrón.

-¿Crees que voy a despertarlo, después de cortarle una mano, para preocuparlo más? ¡No!, mejor despierto a Miguel, que a él lo curará totalmente la ambrosía, mientras que Velkorck tardará en recuperarse, más bien lleva lo a una barca de los genios, ellos son buenos médicos, y Amyra hará que lo ayuden.

-¡¿Quién te crees...- dijo Metatrón, pero fue interrumpido por Azrael,- Relájate, él tiene la razón.- dijo Azrael,- Sé que estas furioso, yo lo estoy, pero solo Miguel puede confirmar lo de Samael, Metatrón asintió, - Cura lo rápido.- dijo Metatrón,- Los demás traigan sus soldados, si es verdad, entonces solo se me ocurre un lugar donde podría estar Samael.

-¿El nido?- dijo Gabriel.

- Exacto y ¡vamos a matar a ese perro aunque nos cueste cada maldito ángel!- gritó Metatrón.

. . .

Samael estaba en el nido, encerrado, y pidió que los humanos fuesen llevados con él, además de varios ángeles (que corrompió en cuanto pudo), los humanos eran su llave, los ángeles serían sus proyectiles para corromper al Padre haciendo que él y Moloch se unieran, acabando la dualidad, los reinicios, las nuevas creaciones, y los ángeles, sus ángeles reinarían un universo uniforme y en paz; él tomó a Eva está vez, sujetándola del pelo, la levanto, saco sus garras, y las puso en su cuello.- Si no abres el portal, voy a abrirla de la garganta hasta la barriga, y veré de qué están hechos tus humanos, iniciaré con ella y seguiré con el otro.

-¡No! ¡Suéltame!- dijo Eva sacudiéndose histéricamente, como un animal atrapado y enloquecido, todo en una desafortunado de liberarse.

Adán, que estaba debilitando, trató de llegar a ella, pero los ángeles tenebrosos lo sujetaron, cosa que no fue difícil para ellos, con un humano que, para colmo, tenía una herida reciente en la espalda que apenas sí había dejado de sangrar.

-¡Última oportunidad anciano!- dijo, gritando, entonces una voz salió del vació,- No te atreverías, además no lo entiendes,- la voz pasó a estar detrás de Samael, quién al voltear vio a un anciano- no puede lograr Moloch lo que se propone, ni tú, esto es parte de algo mayor, y el fin no es la homogeneidad, sino el equilibrio...- el anciano chasqueó y Eva pasó a estar del lado de Adán, quién notó después que su herida sanó.

-¡Anciano desgraciado!- dijo Samael quién invocó su tridente y se abalanzó sobre el anciano, pasando de largo, como si el viejo fuese un fantasma, -¡Pelea conmigo!- gritó como una bestia Samael.

- Mi misión solo es salvar a los humanos, la época venidera es de ello; en cuanto a ti, los que van a detenerte ya vienen, sé que no oirás lo que te dijo, seguirás con la guerra, y no te culpo, todo está definido, y todos somos las piezas de un tablero, solo grábate cuál es mi misión y soy capaz de matarte si los lastimas otra vez, no puedes contra mí o el destino...- dijo el anciano quién mientras hablaba miró a los humanos para ver si están bien.

-¡Eso crees anciano estúpido!- volteó a ver Samael, encontrado que el anciano ya no estaba, pensó en lo que el anciano había dicho, así que tras quedarse pensando, decidió orar, viajaría ala dimensión de Moloch para tener más conocimiento, y para confirmar si el anciano Padre tenía la razón, así fue como ante los ojos confundidos de todos.

La AngelomaquiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora