Había pasado dos meses desde que Gabriel entró en la oscuridad, no se tenía noticias de Azrael y Metatrón lo último que se supo por los fenix era que habían encontrado una forma de acceder a la dimensión de Adramelek, Gabriel pensó que era mala idea pero no tenía la fuerza para decirles, desde que había entrado en la dimensión, tenían un gran dolor en su brazo, sentía como si a toda hora un acero caliente fuera posado en la zona donde esa horrible garras le sujetó en su visión, estaba oculto en el Olimpo, no quería despertar o causar más preocupación y problemas para sumar a todo el caos que causó Adramelek y su insurrección, Rafael le visitaba a diario para tratar de sanarlo, tenía fiebre y sudaba frío todo el tiempo, no tenía fuerza para volar, se sentía fuera de sí y lo único que lo mantenía consciente era la horrible herida de su brazo, estaba de color negro y su piel fragmentada como si se estuviera desquebrajando, poco a poco, no podía tener visiones y apenas se movía para comer ambrosía. Gabriel seguía en la oscuridad de su habitación hasta que la figura de Rafael entró, habiendo la cortina que hacía de puerta y dejando que la luz lo invadiera todo, Gabriel cerró los ojos para evitar la luz y distinguió otra figura, era Miguel, era un joven ángel, pero era valiente, tenía potencial.
- ¿Como sigues hermano?- dijo Rafael pasándole la ambrosía a su hermano y se sentaba a su lado.
- He estado mejor...- Gabriel soltó una sonrisa algo forzada y una suave carcajada, luego soltó un pequeño alarido.
- Muéstrame la herida...- dijo Rafael con la mano extendida y con un rostro firme y serio, profesional, como un buen médico no podía tener preferencia con nadie, pero necesitaban a Gabriel era uno de los más importantes, no podían perder a otro ángel de su poder, con Velkorck autoexiliado a la tierra no podían darse el lujo de perder debían estar juntos, debían se fuertes, la oscuridad se asomaba, había revelado su verdadero rostro y su poder, les había declarado la guerra de frente pero no debían, no querían y no podían perder, era lo único que importaba.
Gabriel bajo sus ojos a su manga, la extendió a Rafael y jaló la tela hacia atrás revelando la fea marca -. Puedes quitar esa cara, lo se luce mal, pero tú eres el medico aquí ¿No? - dijo débil Gabriel tratando de disimular el dolor. Rafael lo vio, torció los ojos.
- Miguel pásame los elementos de las runas...- dijo Rafael, revisando la herida; Miguel se acerco y dejó a un lado de Rafael una canasta y dio una reverencia para después volver a su lugar en la puerta protegiendo a los dos querubines.
Rafael estaba poniendo runas alrededor de la herida, símbolos mágicos cada uno con diferentes propiedades, capaces de afectar el éter o la esencia del mundo y que podían cambiar y curar un alma, pero solo los curanderos ángeles como Rafael conocían las más poderosas y especiales, que para Gabriel eran un completo misterio peor podía sentir como su alma se modificaba, cambiaba, con cada trazó algo pasaba.
- Te echan de menos ¿Sabes? Sin ti las líneas de comunicación están mal, sólo tú puedes mandar a los fénix, todos huyeron, no sabemos a donde, trató de no preocuparles por ti, le he dicho a los otros que estás en una misión, pero la verdad es que te necesitamos...- dijo Rafael que seguía con la sanación, hablaba sin fuerza y sin pasión algo malo pasaba.
- Algo más pasa en tu voz se nota ¿Que más pasa hermano mío?- dijo Gabriel, suspiro por una punzada causada por uno de los trazos, Rafael paró y dejó un segundo a estaca en el suelo.
Rafael quedó en silencio, no quería mirar a Gabriel a la cara y respiraba hondo, sus ojos se aguaron -. Hubo un ataque, desaparecieron muchos angeles... Solo quedaron restos quemados, espadas en el suelo... Pero no sabemos nada de ellos...- Rafael abrió la boca, pero las palabras que iba a decir fueron censuradas por sus labios.
- Y por eso estás aquí... Quieres ver si en mis visiones los he visto...pero siento informar que no he soñado... Estoy ciego... Solo veo lo que hay en esta sala y poco más...- dijo Gabriel con pesar, miro a su hermano que seguía con la mirada clavada en la nada, una lágrima de escurrió y Gabriel le tomo la cara a su hermano hasta que quedaron frente a frente.
- Estoy aterrado...- dijo Rafael -. Somos débiles... Tu sin visiones... Velkorck desterrado... ¡Ángeles desaparecen y los que se quedan preguntan por su rey! ¡¿Quien les dirá que están solos?! ¡¿ Que los más fuertes entre ellos están derrotados?! ¡Solo quedo yo allí arriba, pero no soy un líder! ¡No soy su rey!- dijo Rafael, respiraba rápido, sus ojos habían expulsado dos lágrimas de ira... de impotencia... de miedo...
- ¡¿A qué te refieres?! ¡¿No hay noticias de Azrael y Metatrón?!- Gabriel trato de levantarse pero aún están muy débil y callo de golpe de regreso a su cama. Rafael asintió. Ambos se quedaron en silencio un buen tiempo.
- Ahora que pienso... Si tuve una visión... Peor es difusa...
- Cuéntame...
Gabriel cerro lo ojos y puso la mano en la frente de su hermano para que su hermano pudiera ver la visión y se concentró, repito hondo y dejó que las imágenes fluyeran.
...
Rafael estaba en un pastizal estába levantándose entre un trigo dorado, estaba en paz, no sabía dónde ir, la pradera de trigo se extendía por kilómetro y kilómetros, se quedó pensando a donde ir, trato de gritar pero fue en vano, camino hasta que un momento un lucero cayo como un meteorito en la tierra, era un lucero puro, Rafael voló hasta el y vio lo que parecía un polluelo, dorado, pequeño, brillaba con la luz de una pequeña antorcha, era un fénix, Rafael lo levantó en sus manos y lo contempló, y vio como el pájaro empezaba a brillar con más intensidad hasta que la luz fue tanta que el ángel lo soltó y vio como el bello ser voló sobre el y se posó.
Rafael quiso tocarlo pero voló antes de que lo tocara y se posó en otro punto, Rafael fue tras el y el ave volvió a volar, una y otra vez el movimiento se repitió hasta un árbol, era un manzano, uno de bellas ojalá y brillantes frutas, el fénix voló y golpeó una manzana, para después de posarse en una rama, Rafael se hacerco y se percató que el el atardecer caía, pero no le importó, avanzo lento quería sentir el plumaje de fuego de la criatura, peor cuando más cerca estuvo, donde casi sintió su calor y su tacto, un olor pútrido lo invadió y vio como la manzana que el fenix tocó empezó a pudrirse y caer y vio como de esta una serpiente nació, y como se enfrentó al fénix, Rafael retrocedió para no salir herido en la batalla , ambos animales arañaron y pelearon, en eso el árbol se empezo a quemar de forma al tiempo que la luz del día era dominada por la oscuridad de la noche hasta que los dos animales en una danza mortal cayeron en el árbol incendiado y ambos perecieron, el árbol ardió y con fuerza pero cuando ambos animales fueron consumidos por las llamas, se apagó, y la noche nació totalmente, y Rafael vio cómo salió una serpiente de fuego, un fuego azul y frío, y detras de esa otra, y de esa otra más, hasta que eran tanta que no se vía nada más que esas serpientes salir de la tierra, atraparon a Rafael y no pararon hasta engullir al ángel que sentía las mordidas, hasta que el veneno y las serpientes lo cubrieron todo.
...
Ambos salieron del trance, Miguel había entrado tenía su espada en mano y se veía preocupado.
-¿¡Eso que significa!?- dijo Rafael causa gritando.
Gabriel, los miro, a ambos, tomó aire, pensó y por fin dijo -. Una batalla viene, las serpientes contra los fénix y ambos se. destruirán y de ambos nacerá algo nuevo... Pero malvado, encarnará lo mejor de ambas partes y será invencible, sus legiones cubrirán la tierra... Eso debemos impedirlo... Rafael debes ir al edén, algo pasará ahi ese es el árbol...- dijo Gabriel y después miro a Miguel -. Tú ve por tus hermanos y diles que se preparen, toma las legiones mías de Rafael y Metatrón, la madre nuestra te ayudara... Dile que la batalla del edén se aproxima y te sesera el controlador guiarlas a la batalla o de lo contrario todos caeremos...
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La Angelomaquia
FantasiLa historia de la humanidad nunca contada, donde los ángeles se dividieron, los dioses pelearon y la humanidad fue el pilar de todo el conflicto, Es hora de revelar la verdad de una de las guerreras más trascendentes del universo, la guerra civil de...
