Capitulo 15: Decisiones.

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Los arcángeles estaban en el Olimpo, todos sentados juntos a Miguel; Gabriel los estaba esperándolos en cuando llegaron los saludos comenzaron con una gran amabilidad y cariño, con un calor familiar hermoso.

–¡Gabriel!– dijo Metatrón abrazando a su hermano, ambos rieron.

–¿¡Cómo has estado!?– dijo Metatrón emocionado frotando el hombro de su hermano en un gesto afable y de hermandad.

– Bien...– dijo Gabriel sentando y mirándose con Rafael hablando sin palabras sobre la verdadera condición de Gabriel–. Y como han estado en el cielo... Me enteré de la batalla... Los fénix me lo dijeron...

– Fue duró...– dijo Metatrón–. Ni yo ni Azrael estaríamos aquí de no ser por este valiente...– dijo señalando a Miguel.

– Verdad, y me enteré que ahora eres comandante de ángeles...– dijo Gabriel mirando a Miguel.

– ¡Whow! Los fénix si que pasan rápido las noticias... Si, ahora soy comandante honorario de las legiónes luciferinas...

– Lucifer... Es una pena... Era un gran arcángel...– dijo Rafael con pesar.

– Y nuestro hermano... ¿Saben que?– Metatrón alzó su copa de vino, que no era la bebida de los hombres, sino una de origen divino como la ambrosía y estaba hecha de está, que crecía en los jardines del trono, y siendo la fermentación de la ambrosía su origen, el origen de la bebida más  exquisita del universo y la divinidad, y con esta bebida en alto Metatrón dijo –¡Un brindis por los caídos, que hayan encontrado paz en su sacrificio!– dijo el rey de los ángeles con una voz de tono alto pero en el fondo un poco quebradizo.

–¡Salud!–dijeron todos al unísono para después chocar su copas y beber un poco pero en ese momento en el que todos bebían, un fénix llegó de los cielos y se posó en el hombro de Gabriel quien después dijo -Hijos míos, mi voluntad es que se quedarán para discutir el último paso para terminar está guerra...- dijo Gabriel sentando el mensaje que envío el fénix del padre, un ave de fuego gigante, roja, dorada y naranja, susurraba en una dulce melodía como el cantar del viento, dulce brisa que escondía los secretos, el mensaje y el oído de Gabriel solo daba forma a las palabras.

-Que hace con Samael...- dijo Rafael pensativo. Todos lo analizaron era vital, Samael o Adramelek había sido su hermano y le habían adorado como tal, era bueno pero su hermano había muerto

-¿Porque no condenarlo de una vez?- dijo Miguel- Lo tenemos en nuestro poder, pero después de lo que dijo, no hay razón para dejarlo vivir...Ya nos hizo demasiado daño... ¡Merece morir!¡Ya no hay Adramelek solo Samael!

– ¿Cómo estás tan seguro?– dijo Rafael sin dejar su pose reflexiva con su mano sosteniendo su mentís a la vez que apuntaba al suelo con su mirada.

– Yo lo ví... En sus ojos lo ví... Lo que solía ser nuestro querido hermano... ¡Ya está muerto!– dijo Miguel con la mirada fija en su copa con la que estaba jugando girando la de un lado a otro jugando con el reflejo del sol en la misma.

– Deacuerdo... Miguel vota por sentenciarlo a muerte...– dijo Metatrón–. ¿Quien quiere más vota por muerte?

Azrael, Miguel alzaron la mano frente a Metatrón quien vio extrañado a Rafael y Gabriel quienes se miraban, lo miraban a él y volvía a mirarse sin levantar la mano, algo pasaba, eso Metatrón lo podía adivinar pero el ¿Que paso? Lo ignoro pero debía ser importante si les impedía de votar contra Samael.

–¿Ustedes tienen algo que decir?– dijo Metatrón posando sus manos en la mesa de piedra mirando fijamente a los dos querubines quienes como niños que si deciden quién contar la travesura se miraron hasta que Gabriel suspiro y levantó la manga de su mano izquierda revelando una fuga herida de varios cortes curvos parecida a la de las uñas pero más que uñas garras, las horribles heridas estaba de un color entre el púrpura y el negro y se esparcía por las venas alrededor de ella gran mancha de piel podrida ante los ojos temerosos, preocupados, sorprendidos e incluso asqueados.

La AngelomaquiaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora