Lagunas

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@RATBOY22000033

Por tu paciencia n.n7

A continuación, posiblemente el capítulo más largo en la historia, pues hay algunas cosas que quedaron inconclusas y las cuales, si dejo esta historia así como está, sería bueno tenerlas presentes. Puede que en un futuro escriba capítulos específicos de cada una de estas cosas, pero por si acaso... Bueno.

Si alguno de estos shots les inspira para escribir algo de cuenta propia, adelante, me encantaría leerlo.

Comencemos:

1.- En el capítulo El nuevo, cuando finalmente la Trinidad se une, ¿se acuerdan cómo Maravilla se hizo un lugar en el equipo? Pues bueno, dejó una agujero enorme en esa pared, por lo cual como castigo se les puso a reparar. Pero eran niños de ocho años, por lo que en una de esas, Súper resbaló y dejó marcada su mano en el yeso fresco. A Maravilla le encantó cómo se veía, por lo que ella hizo lo mismo a pesar de que Murciélago le dijera que no lo hiciera.

Al final, las manos de los tres terminarían marcadas en esa pared por el resto de su estadía en el lugar, recordándoles de su amistad cada que había alguna discusión entre ellos y salían enojados de la habitación.

Cuando se graduaron, los tres simplemente se quedaron en silencio viendo las marcas de sus manos en la pared. Súper dio la idea de -tal cual- llevarse ese pequeño trozo, como lo estaban haciendo con el resto de sus cosas; pero Murciélago y Maravilla se opusieron, argumentando que habría el peligro de terminar destruyéndola en el proceso (por ser yeso, sería muchísimo menos resistente). Pero no era eso solamente, sino que ambos tenían la pequeña fantasía de algún día volver y encontrarse con esas tres pequeñas marcas simbolizando amistad para quienes fuera que ocuparan la habitación que en esos momentos ellos dejaban atrás.

Esas marcas serían el primer legado que dejaba La Trinidad.

Con el tiempo (muchos años después), ARGUS avisaría del inminente derrumbamiento de la Institución, por lo que Clark y Diana visitarían por última vez aquel lugar. Sus marcas seguían allí presentes, como si el tiempo no hubiera pasado, y se sumieron tanto en sus pensamientos que no se dieron cuenta del momento en que la demoledora hizo su trabajo, aún con ellos presentes.

Todo calló en pedazos, cada habitación, corredor y ventana fue reducido a escombros. No le esperaba un mejor futuro a una parte hecha de yeso.

Sin embargo, para sorpresa de ambos titanes, la parte de sus marcas estaba intacta, ¿cómo era eso posible?

Ni Clark ni Diana quisieron cuestionarlo mucho, por lo que se lo llevaron a la Atalaya. En esta, Dick les contó cómo Bruce, de ocho años, no quería volver a tener problemas con reparar paredes teniendo a tan fuertes compañeros de cuarto con él, por lo que puso en el yeso una combinación propia de él que sería indestructible o, al menos, muy difícil de romper.

Por eso fue que las marcas habían durado tanto tiempo y por eso no se habían derrumbado como el resto de las cosas a su alrededor lo habían hecho. 

Sin saberlo, Bruce había hecho de su amistad algo inquebrantable, algo que no solo cubría la vista de una pared rota, sino que era algo resistente a todo: tiempo, catástrofes y más...

Ahora, ese pedazo de pared se quedaría en la salida de la Sala de Operaciones, porque, al igual a como lo había hecho en el pasado, les recordaría a los integrantes de la Liga que su amistad era algo más allá de las apariencias para cubrir una pared rota, sino que era símbolo de todo lo que representaba ser parte de la Liga.


Triste, puede ser. En parte no quería escribir esto porque siento que apenas va con el género de la historia (que tenía pensada para comedia, imagínense), pero decidí escribirlo en alguna parte y aquí está, como extra.

Antes del ComienzoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora