Lo que faltaba...

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@SantiagoAre pidió un one-shot de personajes y, aunque tarde, le haré su sueño realidad. 

Lean felices.



Edad de los personajes:

Jon: 14 años.

Damian: 16 años.

No era difícil suponer las razones por las cuales el Instituto había cerrado sus puertas a nuevas generaciones de alumnos a apenas unos pocos años de que la primera generación entrara.

Algunos especulaban -mayormente en noticias de lo paranormal- que el lugar estaba embrujado, más por aquel panorama descuidado y solitario que por realmente haber sentido una presencia sobrenatural; otros, en cambio, preferían suponer que en realidad nunca fue abandonado del todo, que solo era la fachada de un lugar abandonado para mantener a todos lejos mientras A.R.G.U.S. hacía sus experimentos de mayor calibre en las profundidades del terreno, algo no tan descabellado, a decir verdad, razón por la cual la Liga de la Justicia siempre mantenía un ojo sobre el lugar -aunque fuera más por la melancolía de sus años de estudiantes que por verdaderamente sospechar del Instituto-; otros se iban más lejos en sus sospechas, creyendo casi lo mismo que la Liga pero con un toque más de fantasía y -tal vez- droga, pues no solo creían que A.R.G.U.S. continuaba operando allí mismo, sino que utilizaban las noticias de entretenimiento sobrenatural para mantenerlos a todos alejados, no tan descabellado si lo dices así, pero no era necesario desacreditar a programas de quinta a los que de por sí nadie toma en serio.

Todo eso era algo que Damian ya sabía de memoria a pesar de no haberlo aprendido en la Liga de Asesinos, todo gracias a las historias que Dick contaba -que Superman le contaba- acerca de aquel lugar, así que no dudó en apagar el televisor una vez apareció el programa de "Lo que la oscuridad cuenta" quienes seguramente transmitían desde el sótano de sus padres en un estudio improvisado.

-Y pensar que tienen cinco temporadas... -Murmuró antes de levantarse del sillón y caminar a la cocina.

Era un día tranquilo, ninguno de sus supuestos hermanos -ni hermana- estaban siquiera en Gotham, Bruce regresaría seguramente por la tarde para comenzar con su 'trabajo nocturno', y Alfred... Bueno, desde la mañana había ido a comprar víveres, Damian le hubiera acompañado de no ser porque el ir al mercado era la tarea que el mayordomo más disfrutaba y que, por ende, no permitía que nadie le acompañara. Así que estaba solo en la mansión, dispuesto a jugar en línea con Jon cuando...

-¡Damian!  -La voz de Jon, proveniente de la sala, se escuchó casi tan estridente como el ruido del vidrio al rompiéndose solo un par de segundos antes.

-¡¿Qué demonios, Kent?! ¡Acabo de reparar esa ventana! -Exclamó Damian saliendo de la cocina y viendo los pedazos de vidrio esparcidos por la alfombra.

-¿Reparas ventanas? -Preguntó el menor sin verse afectado por el reclamo de su amigo.

-Cuando las rompo, sí.

Damian aprovechó seguir en la cocina para tomar una escoba y recogedor mientras el menor tomaba el control del televisor.

-Como sea, debo mostrarte algo -Dijo el ojiazul encendiendo la pantalla, que mostraba el mismo canal de "Lo que la oscuridad cuenta" -Aunque veo que ya lo estabas viendo, no creí que fueras de los que vieran programas de bebés.

-Acabas de llamarte a ti mismo bebé -Gruñó Damian barriendo las muestras del crimen cometido por el ojiazul y por el cual seguro le harían pagar a él.

Además, ese lugar debía estar impecable si quería salir esa noche de patrullaje con su padre.

-Me basta con que tú lo seas -Sonrió Jon mientras le subía el volumen a la tele.

Antes del ComienzoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora