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Después de que les llamaron la atención Alice y FP llegaron a su casa, pero en todo el camino no se dirigieron la palabra.

Betty estaba estaba en la sala cuando
los vió llegar, pero por la cara que tenían no les preguntó nada y mejor tomó su laptop y subió a encerrarse a su habitación.

FP estaba enojado porque alic l había dicho a Lucrecia que habían querido darla en adopción y Alice estaba como si nada, solo no hablaba. El castaño se dió una ducha para relajarse un poco y luego de eso, fue a ver a su hija.

— Hola Mäd — la sacó de la cuna y la niña sonrió — ¿Quieres que vayamos a ver a Lu? Nos llevamos a Betty — la niña solo lo abrazó — Lo tomaré cómo un sí — vió la ropa que tenía la niña rubia — No creo que a tu hermana le importe si te llevo en pijama — soltó una risita — Vamos por Betty

Salió de la habitación con la niña en los brazos para ir por Betty, pero cuando dió la vuelta para llegar a la habitación de su hijastra se topó a Alice.

— ¿A dónde vas?

— A ver a Betty

— Ya sé que vas a ver a Betty — se cruzó de brazos — Pero ¿A dónde vas con mis hijas? — recalcó las últimas dos palabras

— Te recuerdo que Mädchen no solo es tu hija

— Básicamente si, porque te recuerdo que le tuve que hacer una prueba de ADN?

— Puedes dejar eso por la paz

— No

— Hay días en los que me cansas

— Acabamos de perder un hijo

— No. Lo perdiste tú — la señaló — porque parece que la única que está sufriendo eres tú y por lo menos yo sí me preocupo por Lucrecia, porque te apuesto todo lo que quieras a qué no siquiera te has dignado a llamarla para preguntarle cómo está

— Ella me provocó

— ¿Por qué eres así, Alice?

— Ya cállate, no quiero que la niña nos vea pelear

— Tú fuiste la que me sorprendió a medio camino

— En ese caso ve a dejarla a su habitación y hablemos — levantó la voz

— Alice porfavor

— Está bien — respiró — lo siento mucho, perdóname

— Sabes cómo reacciona Lucrecia y tú le dices que quisimos darla en adopción — negó con la cabeza — te pasaste Alicia. Mira, vamos a comprobar que está haciendo — sacó su celular de la bolsa de su pantalón — o está llorando en su departamento o se fue de fiesta — revisó el perfil de su hija y todo apuntaba a que estaba en su casa — mínimo

— Ya vez, está en su casa

El castaño la ignoró y siguió bajando por instagram, hasta que se topó con una publicación de la revista de los papás de Toni y empezó a leer la nota.

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