II - Trabajo

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Al llegar frente a una enorme instalación la chica suspiró y supuso que esa sería su nueva prisión hasta que los dos meses se acabaran y ella pudiera volver a su rutina de siempre: asesinar monstruosidades.

Era lo que más le apasionaba, además de ser lo único que apaciguaba sus deseos incontenibles de impartir caos por todo el mundo.

En pocas palabras aquello la mantenía en control.

_____ fué escoltada por los sujetos además del lluvias hasta entrar a las instalaciones más aburridas que jamás vió: paredes gris oscuro, piso blanco de baldosas con bordes negros, techo azúl grisáceo oscuro con luces clavadas y una que otra puerta negra muy aburrida.
Un lugar bastante monótono a su parecer.

Como era alguien que le daba igual lo que los demás pensaran simplemente dejó salir sus pensamientos.

– Pff, vaya mierda de sitio. ¿Así es como trabajan aquí? No me sorprende que pierdan objetivos jaja. –

Ante sus comentarios los sujetos quedaron totalmente callados. O bueno, todos menos el líder: la nubecita.
El mismo se dió vuelta para encarar a la chica mirándole con cierta furia.

– Su lenguaje es extremadamente infantil considerando su edad. Debería de comportarse como lo que es: un adulto. –
– ¡JA! ¿Vas a llorar nubecita? ¿Acaso mi comentario de nada te hirió el orgullo? Menudo jefe tienen. –
– Escúchame. Deja de faltarme el respeto. –
– Ho ho hooo~, pero miren quién se ardió… el nubecitas JAJAJA. –
– … –

No pudiendo realmente soportar la personalidad de la mayor Updyke se dió la vuelta nuevamente procediendo a caminar hacia la sala de habitaciones.

– Vaya que traigo conmigo a una imbécil… – susurró.

Para su mala suerte… nuestra protagonista tiene excelente oído.

Casi de inmediato al terminar aquella frase una fría y tosca mano agarró su cuello y le levantó en el aire dándole la vuelta. Al apenas percatarse de qué había pasado todos sus hombres estaban apuntando a la chica mientras ella le veía fijamente a los ojos aún agarrándolo del cuello.
A pesar de que aún tenía esas cadenas -o esposas- y que la habían atrapado en medio del trabajo Updyke sentía que ella tenía la fuerza suficiente para arrugar su cuerpo como una hoja de papel.

Él sólo decidió esperar.

Aunque el aire comenzaba a faltarle por lo que, desesperado empezó a patear y a intentar zafarse del agarre con sus manos.
Para su mala suerte sus intentos de soltarse hacían poco por no decir nada.

– Escúchame muy bien agua evaporada. Si llego a escuchar que me has vuelto a llamar "imbécil" o a faltarme el respeto tus bonitos huesos serán una linda decoración en mi sala de trofeos. ¿¡ENTENDIDO!? –

Enfatizando el "entendido" el agarre se hizo aún mayor llegando incluso a sonar un muy leve "CRACK" en toda la sala. Updyke apenas pudo asentir con su cabeza mientras comenzaba a ver borroso.

Al notar que ya se estaba pasando con el sujeto ____ lo dejó caer al suelo haciendo que se dé un buen golpe contra el mismo. Hecho eso simplemente comenzó a reír como maniática mientras rompía ambas esposas contra la cabeza de una de las columnas del sitio.

⭔O.M.C.A. (Updyke × Reader)⭔Donde viven las historias. Descúbrelo ahora