XII - Sentimientos

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5

5 meses han pasado ya desde que estuvo internada por el veneno.

2

2 meses son los que le faltan para poder salir de allí.

Ya llevaba bastante tiempo en esa camilla, y comenzaba a pensar que se estaba derritiendo en esa cama. Era horrible pensar que estaba ya casi medio año sin hacer su trabajo.
Claro, por suerte Matthew y su organización se las habían arreglado para lidiar con las diferentes amenazas que se presentaban.

Era increíble.

Por eso le había dado su puesto en primer lugar; Matthew es alguien muy confiable y capaz, lo demostró los primeros días que fué el director de la O.M.C.A.

Pero… el sentir que otros "hacían su trabajo" por ella… no le gustaba para nada.

La irritaba.
La frustraba.
La enojaba.

Pero debía acatar las órdenes de su "superior". Si intentaba hacer algo en el estado que estaba terminaría por herirse aún más de lo que ya estaba, y probablemente tendría que reposar por aún más tiempo, así que no era una opción.
Tampoco podía usar su magia para regenerarse más rápido pues la abrea logró drenar casi toda su magia demoníaca, así que tardaría su rato en recuperarla.

Además, al estar tan débil recuperaba su energía aún más lento.
Qué frustrante.

Al menos Jessica había venido varias veces a visitarla y hacerle compañía, pero no era suficiente para la demonio. Quería volver a su vida normal, a su "esclavitud" para olvidar que es… bueno… un jodido demonio capaz de destruir todo a su paso entre humanos.
Aunque no fuera evidente se sentía como un monstruo, pero ahora era peor.

Ahora se sentía como un monstruo débil.
Un monstruo encadenado, sin la capacidad de moverse o hacer ejercicio.
Un poco similar a lo que vivían los monstruos que capturaba.

Al menos ellos tenían razones de estar tras cadenas, pero ella…

Sólo protegía a la humanidad, y ahora estaba en un hospital con múltiples cables conectados a su cuerpo como resultado.

¿Tan malo era defenderlos?

Es decir, el ser humano es una de las criaturas más putamente repugnantes que existen en el planeta. Por eso… ¿Tanto valía protegerlos?
No va a negar que fácilmente hubiera sometido a la humanidad a su placer; pero, en cambio, los protegía.

¿Qué clase de sentido tiene eso?

Teniendo esas dudas mientras veía al techo no podía evitar sentirse incómoda, apenada e incluso estúpida.
¿Luchaba por la peor especie del planeta?

Mayoritariamente el trabajo de los demonios es alimentarse de los malos sentimientos, sensaciones y energía que liberaban los seres vivos para mantener un equilibrio, tal como lo hacían las criaturas del paraíso. Pero… poco a poco los humanos han comenzado a hacerse más y más daño entre sí.
A causa de esto, progresivamente el infierno comenzaba a llenarse de más y más criaturas débiles que se alimentaban de estos sentimientos.

Súcubos, íncubos, minotauros, perros del infierno, diablillos, demonios de menor rango, espíritus y fantasmas…
La población comenzó a aumentar, y los poderosos demonios comenzaban a desaparecer poco a poco.

⭔O.M.C.A. (Updyke × Reader)⭔Donde viven las historias. Descúbrelo ahora