Salinas

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❝I caught it bad yesterday❞

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A pesar de lo extraño que resultó tanto para Carlo como para Gustabo compartir área de descanso de buena gana, el resto del día pasó con normalidad.

El Omega regresó a acabar su siguiente período de materias, entre las cuales destacaba Introducción a la Psicología a cargo de Lara; ella era una mujer pelirroja un poco altanera, que, además de ser docente en Marbella, tenía un trabajo a medio tiempo en el Hospital de Los Santos como paramédica.

No sabía por qué, pero no acaba de agradarle.

Al sonar el indicativo del término de la lección, se despidió de Yuu, encaminado a largarse de una vez. Entonces se sorprendió de encontrar justo a la salida de su aula, a su hermanastro y a Toni.

—¿Qué pasa? —preguntó, pegándose a Toni y apoyando su mejilla en el hombro ageno—. ¿Qué hacen?

—Pues nada, hay que regresar juntos a casa —Toni apoyó su mentón en la frente del más pequeño—. Andas así de meloso por no tomarte los supresores. Es que eres increíble, ¡te los di!

—No vivas en el pasado, camina hacia al futuro.

—Los cojones, come pinga.

—¿Eso es malo? Ahora mismo comer polla no estaría mal —los tres iban caminando juntos a la salida, llamando la atención inevitablemente. Carlo soltó una risa nasal ante el intercambio entre los hermanos—. ¡Oh, miren!

Señaló con un dedo a un jovenzuelo con gafas; llevaba con él un maletín que daba la impresión de ser muy pesado, un traje de dos piezas a cuadros (muy pasado de moda, si Horacio lo viese se desmayaría del disgusto) y miraba a todos lados con nerviosismo.

—Es el chico al que llevamos... —Gustabo pellizcó con fuerza el brazo del Omega mayor para que no revelara la misión secreta que habían realizado.

—Sí, al que llevamos a la pista de baile, Toni. Ah, y el que te insultó, Carlo. Yo que tú se lo explicaría.

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Aprovechando su día libre, Horacio dibujó en su libreta de creaciones un bosquejo de un vestido. Con un lápiz suave hizo sombras, con el más fino, agregó pequeños detalles para agraciarlo.

Esa sensación de tiempo para él, le ayudó a meditar un momento; solo su mente, el movimiento de su mano que trazaba líneas y las notas musicales de su canción favorita.

Hermanos CaóticosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora