Capítulo 12

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Mic regresó a la U.A.

Se veía mejor que cuando se fue, y esa característica aura enérgica que lo rodeaba volvió a él, era tranquilizante.

Te puso contenta que durante su regreso y conforme pasaron los dias y las semanas, no hubiese un aire de tensión entre ustedes, si todo marchaba asi, quizá con algo de tiempo más podrian ser amigos, de momento no eran más que colegas.

—Oh no, se me hace tarde para mi cita—dijo con angustia Mic.

—Deja cubro tu turno. Apresurate y vete de a una Mic, no la hagas esperar—lo empujaste fuera de la sala de profesores.

—¡Thanks!—gritó el rubio a la distancia.

—Osita, ¿estas bien?—Kan apareció a tu lado.

—Claro, claro, estoy bien, Kan—no era del todo, pero lo estabas.

—Bien, bien—acarició tu cabeza—¿Quieres salir hoy?,¿O prefieres hacer otra cosa?

—Hmmm, dejemos nuestra salida para el fin de semana, hoy ven a mi casa ¿si?—diste palmaditas en sus pectorales.

—Llevaré un parde cosas para comer, ten listo lo demás—sonrió y se fue.

Kan y tú aún no estaban saliendo de manera oficial, ninguno de los dos dijo algo al respecto sobre ser pareja, pero se trataban como si fuesen una.

—Traje pasteles de sabores diferentes—

Te acercaste a ver, cada uno de estos tenia una buena pinta.

—Abre la boca—tomaste en mano una cuchara y un pastelito, con tus ojitos pizpiretos miraste a Kan.

El albino te hizo caso, no podia negarse, no habia forma.

—¿Esta rico?—seguias dándole del pastel en porciones pequeñas.

—Hmmm, lo está, tú también prueba—repitió tu acción.

Tras comer y conversar...

—Ven conmigo—tomaste su mano.

Dejaron las luces de la sala apagadas, lo llevaste hasta tu habitación y se recostaron juntos, él abrazandote por la cintura y tú dándole la espalda, te gustaba aquella sensación de que te cubriese con sus grandes brazos.

—Oye Kan...—

Era precipitado, pero querias intentarlo y decírselo.

—¿Quieres ser mi-

Te interrumpió.

—No—fue absoluto.

Te quedaste en shock por unos segundos, de inmediato te enderezaste para cuestionarlo.

—¿Por qué?—querias si o si una respuesta.

—Durante nuestra cita el fin de semana podrás comprender de lo que hablo. Ahora vuelve aquí.

Te atrapó para poder tenerte apoyada contra él, sentias sus firmes pectorales contra tu cara, era una característica bastante atractiva de él.

—Esta bien, esperaré hasta el fin de semana—hiciste un puchero.

Te mantenias aferrada a su pecho, escuchando el palpitar de su corazón, se te hizo curioso luego de pensarlo por un rato.

—¿Tu quirk es Control de sangre, verdad?

𝙾𝚅𝙴𝚁 𝙰𝙽𝙳 𝙾𝚅𝙴𝚁 𝙰𝙶𝙰𝙸𝙽Donde viven las historias. Descúbrelo ahora