Capítulo 22

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Tuviste un recibimiento agradable en la U.A., los estudiantes se acercaron a ti muy animosos, presentaron los deberes que les dejaste días antes de irte, habían hecho un buen trabajo, esto te puso contenta, les estabas enseñando bien.

Fuiste al comedor y te acercaste a preguntar por 'Florecita', sus compañeras dijeron que no vendría a trabajar un parde días, comentaron entre ellas que la razón era que se presentaría en un concurso de cocina.

—Entiendo, muchas gracias—resoplaste.

Querías hablar con ella sobre lo que ocurrió aquel día, lastimosamente tendrías que esperar un poco más de tiempo antes de poder hacerlo.

—¡Kan!—te aproximaste a él— Oye Kan, adivina—dijiste ánimada, querías dejar a un lado lo negativo—¿Qué tengo de diferente hoy?

—Hmmm...—te miró de pies a cabeza—Te cambiaste el peinado" te queda bien por cierto, también traes zapatos de tacon bajo, justamente iba a sugerirte que los usaras, los de tacon alto te lastiman los tobillos, y además...

Miró hacia todos lados, asegurándose de que no hubiese personas cerca de los dos, puesto que iría a hacer algo insinuante probablemente, la privacidad era requerida.

Jalando de tu mano, esquivó en el trayecto todo aquel obstáculo que apareciese, realmente necesitaba tener un lugar donde estuviesen sólo los dos, te llevó hasta una aula que no era usualmente frecuentada, aún restaba tiempo antes de que el receso acabase, podian relajarse.

—¿Estas intentando seducirme? Kan...—

Había algo de rubor en sus mejillas, pero en sus miradas habían ansias de placer.

—Yo debería decir eso, pequeña traviesa—tomó tu mentón, llevándolo hacia él—¿Cuando fue que compraste eso?

—Me sorprendes, lo notaste Kan—sonreiste de lado a lado, cumplió con las expectativas que tenías.

Esa mañana y durante las horas de clase, habías procurado tener el mayor cuidado posible para que nadie notase algo en específico, ya habías usado antes ropa apretada y cosas por el estilo, pero retomar la ropa holgada de vez en cuando resultaba cómodo, además de que esta escondía bien algunos detalles.

—¿No te resulta algo incómodo haber estado asi?—hizo un desliz bajo tu suéter.

—Quería probar algo, asi que procuré no erizarme por el frio ni dejar muy a la vista que estaba en esta situación—sonreiste—Usar bracier es incomodo, además.

—Hmmm...—se quedó perdido, mirando tu pecho.

—¿No vas a tocar?—tomaste su mano—Sin miedo, estamos solos.

—Ahh... Estoy tentado, pero...

—¿Hmmm?
¿Tienes algo que hacer? Kan.

—Precisamente.
El director...iremos a visitar ciertas oficinas de la Comisión, y tengo que hacer de escolta, después de todo él es el director.

—Oh, descuida, trabajo es trabajo, no te preocupes—te cubriste—Iré a comer algo, ya nos veremos luego, ten cuidado, ¿si?—pellizcaste sus mejillas.

—Intentaré llamarte luego, nos vemos.

Salió a prisa del salón, sentiste que había algo raro, pero quizás solo eran ideas tuyas, de haber pasado algo, Kan te habría dicho en todo caso.

𝙾𝚅𝙴𝚁 𝙰𝙽𝙳 𝙾𝚅𝙴𝚁 𝙰𝙶𝙰𝙸𝙽Donde viven las historias. Descúbrelo ahora