Capitulo 6: Sophie

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Antes....

Conducía la motocicleta de Juliette le había ofrecido para buscar a su familia. Fueron varias horas de camino que recorrer, para el atardecer, Sophie ya se encontraba cerca de los altos edificios de la ciudad.

Detuvo la motocicleta antes de doblar la esquina de la siguiente cuadra, la calle estaba infestada por lo devoradores, Sophie miro en distintas direcciones sin encontrar otra manera de llegar al apartamento de sus padres, Sophie siempre fue de gran ojo, apreciaba los detalles más insignificantes y los usaba a su favor.

Una de las habilidades que Sophie adquirió en el nuevo mundo fue la capacidad de encender los autos sin llaves a una gran velocidad.

—No sería mala idea
Los devoradores siguieron el auto qu Sophie puso en marcha como distracción.

Las puertas de cristal del edificio estaban rotas, había sangre por todas partes, era un largo recorrido pero valía la pena, Sophie uso las escaleras hasta llegar al octavo piso. Llevaba un arma en la mano, alerta a cualquier sonido, caminaba por el pasillo, buscando la puerta 311.

Un devorador salió de la habitación de enfrente, derribo a Sophie, ella forcejeaba para liberarse y alcanzar el arma hasta que un cuchillo atravesó la cabeza del devorador, la sangre salpicó sobre su cuello.

—Sophie, eres tú... —Esa suave voz, no había duda de quién era.

—Teres —Sophie se puso de pie y abrazo a la chica —Sigues con vida

—Apenas, veo que tú haz estado mejor que nunca —Teres era una chica alta, cabello rizado y ojos azules, un poco desaliñada, al verla con vida, Sophie se llenó de esperanza.

—Vine a buscar a mis padres, se qu están vivos.

—Ahm Sophie, ellos se han ido.

—¿Qué? !Como que se han ido!

—Tranquilizate Soph, ellos siguen vivos o bueno eso creo, ayer en la noche ambos salieron, habían decidido ir a buscarte, pero todo salió mal, solo escuché que el cristal de las puertas caer y pude ver qué corrieron por el callejón.

—Dime ¿Cuál callejón? —Sophie estaba fuera de sí.

—El callejón de enfrente, hacia el barrio de los millonarios. No estarás pensando en salir o sí.

—Teres —Sophie suspiro largamente —No creas que solo he estado encerrada sin hacer nada, se como matar a un devorador.

—¿Devorador?

—Así los llamamos

—¿Llamamos?

—Mira Teres no tengo tiempo de explicar, voy a buscar a mis padres, puedes quedarte aquí o vení conmigo.

—¿A dónde se supone que iremos? Parece que el mundo se fue a la mierda no te das cuenta.

—Lo se —Mientras Teres hablaba, Sophie alistó las pistolas —Estuve en refugio y después de encontrar a mis padres los llevaré a ese lugar, es lo más seguro que hay.

—Esta bien, voy contigo.

—Bien, sabes usarla —Sophie le dió un arma.

—Por supuesto —Teres la tomo sin protesta.

—Muy bien, andando —Bajaron poco a poco por las escaleras, no había devoradores cerca.

Los devoradores se habían alejado por el auto que Sophie uso como señuelo.

—No te quedes atrás —Sophie y Teres corrieron al otro lado de la cera.

Caminaron hasta llegar a los edificios donde vivían los millonarios, edificios de lujo, pero ahora estaban hechos un asco, sangre en las paredes y unos cuerpos en el suelo.

—Huele fatal —Se quejo Teres

Entraron al primer edificio y subieron directamente a la azotea.

Sophie saco unos binoculares y observo por todas las ventanas.

Teres bebía un poco de agua y se limpiaba el sudor de la frente.

—Los tengo —Sophie se exaltó, por fin, había encontrado a sus padres, en uno de los apartamentos de lujo podía ver a su madre, parecía que se arreglaba para salir —Teres, dame el arco.

—¿Sabes usarlo?

—Aprendí demasiado en el fin del mundo.

—No falles —Teres miraba indecisa a Sophie.

—Yo nunca fallo —Con toda esa seguridad, Sophie soltó la flecha y está atravesó la ventana.

Sus padres reaccionaron enseguida y miraron al otro edificio, su reacción fue de alivio, ver a su hija viva y en un gran estado.

Su madre señaló la puerta trasera del edificio.

—Vamos Teres.

Bajaron a toda prisa, Sophie forcejeo con la puerta para poder abrirla y salir directo por el callejón.

—Ahm Sophie —Pero Teres escucho como el cristal se rompía, un montón de devoradores encerrados y la puerta estaba por romperse y caer hecha pedazos.

Teres se quitó la mochila y ayudo a Sophie con la puerta, cuando finalmente la abrieron, los cristales cayeron y los devoradores corrieron hacia ellas. Teres empujó a Sophie.

—Tu te salvarás —Y Teres cerro la puerta.

—¡No! ¡No! —Sophie luchaba por abrirla, pero el sonido de los disparos atraía a más devoradores. Su madre salió del otro edificio para hacerla entrar.

Cerro la puerta antes de que los devoradores entraran —Sophie, Sophie —Ambas recuperaban el aliento.

Su madre la abrazo y beso su frente.

—Mamá, logré encontrarte, los encontré —Sophie lloraba pero el estar con su familia la hacia sentirse un poco mejor.

—No te culpes, no pudiste hacer nada por Teres.

Su padre apareció por las escaleras
—No puede ser —Enseguida abrazo a Sophie —Mi niña, estás viva.

Aquel momento de felicidad, no querían que terminara pero, era hora de moverse.

Subieron al apartamento en el los padres de Sophie habían adaptado como su hogar.

—Tengo demasiado para contarles.

Su madre y padre estaban orgullosos de lo bien que supo manejar el caótico fin del mundo y logró sobrevivir.

Hablaron por horas, reían juntos de nuevo.

—Juliette es idéntica a su madre, tiene el mismo coraje para ser líder —La señora Johnson y la madre de Juliette habían tenido una gran amistad así como Sophie y Juliette.

—Vayan a descansar —Su padre se puso de pie —Mañana partimos.

—¿Volveremos con Juliette? —Fue la primera pregunta de Sophie.

—Por supuesto, de no ser por ella tal vez no estaríamos aquí —Su padre en definitiva estaba eternamente agradecido con Juliette.

Mientras Sophie dormía profundamente, sus padres la miraban, a pesar de querer quedarse así para siempre, debían volver al nuevo mundo y enfrentarlo, juntos.

Por la mañana siguiente se alistaron para salir, tomaron una camioneta y cargaron la motocicleta y Miles de provisiones y armas.

Hasta que por fin llegaron al campamento.

Sobrevivir o MorirHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora