—De verdad Juliette no sé cómo puedes tener algo así encerrado en la casa —Sophie admiraba a Max, si, al devorador que había en el laboratorio.
—Ni que lo digas, espero tener suerte está vez —Yo seguía preparando las muestras de una nueva dosis.
En un pequeño aparato de laboratorio que hacía girar las muestras, aun que Juliette las sacaba antes de tiempo
—Tal vez por eso no han dado resultados —Sophie lo noto —Tu padre las dejaba dar vueltas durante horas a veces días.
—Tal vez tengas razón, pero hay algo que quiero intentar —Tome algunas muestras de sangre almacenadas y las combine para crear un nuevo suero.
—No has progresado mucho o si
—Es tan evidente
—Juliette te conocemos y sabemos cuando te sientes frustrada
—Mackenzie también estaba en el laboratorio.
Sophie y Mack eran las únicas personas que podían bajar al laboratorio, eran en quien más confiaba para estar conmigo en el laboratorio.
—Esta vez podemos decir que el mundo es una mierda —Gran sentido de humor Juliette.
—Vamos Juliette, necesitas un descanso —Mack insistía en que Juliette necesitaba un respiro.
—Esta bien, ya que insisten —Me acerque a Max, mi mano descansaba sobre el cristal —Me recuerda a mi hermano...
Mack y Sophie se miraron un poco nerviosas
Fue Mack quien me tomo por los hombros —Ven, vamos a dar un recorrido.
Salimos al campamento y paseamos por todo el lugar, pudimos ver a Jay en una de las torres jugando con Noah. Era extraño pensar que el fin del mundo nos unió aún más, pero era confuso, como dije, ya había estado enamorada de Noah pero mis sentimientos eran confusos, también estaba el.... Más adelante estaba Thomas, el chico que seguía descifrando mi nombre.
El fin del mundo ocasiona demasiado pero si algo no cambia, esos son los sentimientos, siguen intactos, tanto el odio como el amor corren por tus venas.
Thomas y Jane ayudaban con los cultivos.
—¿Aún no sabes que sentir o sí? —Mackenzie nos detuvo y me miró esperando una respuesta.
Yo no sabía, suspiré y después le di mi respuesta —No, no lo sé, no se que siento por ellos.
Sophie me miró y después a Mack
—Tranquila, estamos aquí.
—Lo sé, gracias por quedarse —Las abracé a ambas —Basta de sentimentalismo, vamos a ayudar.
—Claro
—Vamos
Nos abrazamos por los hombros mientras nos dirigimos con los novatos, aquellos jóvenes a quienes enseñamos a pelear, a usar las armas, a sobrevivir, a matar devoradores.
Nos adentramos al bosque, en las colinas, para estar alejados del campamento y que el ruido estuviera en otras direcciones.
—Muy bien, la lección de hoy será en combate —Debo admitir que Chris era un buen maestro —Para ello tenemos a dos increíbles personas que nos brindarán sus consejos.
Era nuestro momento, Mack y yo nos pusimos al frente.
—Estas lista niña
—No me importa lo que le pase a mi rostro —Me encantaba esa parte, Mack y yo hablamos como rivales pero no lo éramos, ella usaba su encantador sarcasmo y yo simplemente seguía el juego.
—Hagámoslo —Mack me atacó, caí al suelo pero pude detener sus golpes.
Volvimos a estar de pie, peleamos a puño limpió, aprendimos a pelear así por su padre, que fue subcapitán del ejército.
—Te cansaste —Me gustaba provocarla.
—Apenas estoy calentando.
Continuamos con un par de golpes y patadas hasta que el tiempo termino y quedamos a milímetros de rompernos la nariz, nos detuvimos y reímos.
Los demás nos aplaudieron y comenzaron a practicar varios de nuestros movimientos.
Sophie practicaba con el arco.
Mackenzie entrenaba con el juego de cuchillos que encontramos desde un inicio en la casa del vecino demente.
¿Y yo? Sencillo, también prácticaba con la espada, aumentamos nuestra destreza, agilidad y percepción en nuestros sentidos.
El atardecer se podía apreciar desde las colinas.
—Es maravilloso —Mack se acerco —Aún así, después de todo, algo sigue siendo maravilloso.
—Solo que está vez no podemos quedarnos así para siempre.
El aire golpeaba nuestros rostros, el cabello se agitaba y admiramos hasta el último rayo de sol.
—¡Ey chicas! —Esa era Sophie —¡Es hora de volver!
Tenía razón, se hacía tarde y debíamos volver, solo un par de minutos de distancia hasta el campamento. Noah y Jay se quedaban a cargo mientras no estaba.
Cómo siempre la cena nocturna estaba en pie, está vez volví a ducharme con agua caliente, lo sé, increíblemente era de las pocas cosas que aún teníamos, use ropa limpia y solo cepille mi cabello, acostumbré a usar las sudaderas de mi hermano, me hacían sentirlo a mi lado.
—Estas lista —Sophie entro en mi habitación.
Y Mack, Mack entro como si nada pasara.
—Estoy lista, vamos.
Las casa de lujo permitían una increíble cena, el espacio era suficiente además el patio era lo mejor, sus complejos diseños permitían una mejor manera de aprovechar el espacio.
Era de lo mejor, verlos a todos reír, jugar y pasarla bien, aún en el fin del mundo, tenían algo por qué seguir adelante.
—Solo hay que saber disfrutar de los buenos momentos —Jay se sentó a mi lado, me dió un vaso con agua.
—No quedan muchos —Sentía su mirada sobre mi, y yo solo miraba la fogata.
—Pero aún puedes crear muchos más. Sabes, recuerdo aquella clase de psicología, cuando hablaste de los enfermos mentales, fue una buena explicación, incluso la profesora se quedó sin palabras.
Yo sonreí, era lindo saber que el recordaba eso —Lo recuerdo, ese día tu y Jay, parecía que su exposición era un show de comediantes.
Noah soltó una leve risa —Pero salió bien, debes admitirlo.
Reí al escucharlo —Buen punto.
Nos miramos por segundos y poco a poco nos acercamos, Noah miró mis labios y yo miré los suyos, su mano se poso en mi mejilla, cerré los ojos mientras pasaba.
Mis labios sobre los suyos, era inexplicable, una cálida sensación recorrió mi cuerpo, el beso, fue suave y tranquilo pero creó que duramos varios minutos así hasta separarnos, nuestras miradas eran confusas, reímos y el me tendió su mano.
Sin dudarlo acepte, caminamos de la mano sobre la noche, recorriendo el campamento, hasta llegar a la azotea de la casa, hacia tiempo que no veía las estrellas de esa manera, junto a alguien como Noah, alguien especial, alguien que era más que un amigo.
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Sobrevivir o Morir
Science FictionLa vida de cinco estudiantes está apunto de cambiar. Cuando un extraño virus amenaza a la humanidad, estos cinco estudiantes se volverán cada vez más unidos para sobrevivir a todos los desafíos que deban enfrentar. Juliette deberá terminar el trabaj...
