Los Ángeles, California.
—Y dime, ¿tienes hijos?
La pregunta lo tomó por sorpresa. Ethan se atragantó con su bebida, tosió un par de veces y se reincorporó en su asiento. Miró a la mujer frente a él, tratando de recomponerse.
—¿Yo? No… aún no tengo hijos —respondió, esbozando una sonrisa incómoda.
—¿En serio? Con lo apuesto que eres, cualquier mujer querría tener hijos contigo.
—Eh… bueno, no lo creo tanto —replicó, desviando la mirada hacia su vaso casi vacío.
—¿Y por qué no? Yo, por ejemplo, moriría por formar una familia contigo.
Ethan carraspeó, algo incómodo por la franqueza.
—Vaya… qué directa eres. ¿Te lo había dicho antes?
—No —respondió ella, sonriendo—, pero me encanta que lo hayas notado.
—Sí… de nada, supongo. Por cierto, ¿qué edad dijiste que tenías, Katy?
—Tengo 43 años. ¿Y tú, Ethan?
—27.
—Vaya… además de guapo y educado, eres joven. Definitivamente les caerás bien a los niños.
—¿N-niños?
—Mis hijos —aclaró ella con total naturalidad—. Se me olvidó mencionarlo. Son dos pequeños diablillos, pero estoy segura de que te adorarán. Después de todo… serás su futuro papá.
Ethan dejó caer la servilleta al suelo. Una gota de sudor le recorrió la sien.
—¡Por Dios, mira la hora! Es tardísimo y ya casi llego tarde al trabajo.
Mentira. Era su día libre.
—Pero si acabamos de... —ella intentó detenerlo, pero él se levantó con torpeza.
—Me encantó conversar contigo, Katy. En serio, pero debo irme. Te llevo a casa.
Minutos después...
—¡Espero que podamos volver a salir! —gritó Katy con entusiasmo, saludando desde la acera.
—¡Nos vemos! —respondió él desde el auto, forzando una sonrisa.
Cuando la vio entrar en su casa, su gesto cambió por completo. Dio un largo suspiro y arrancó el coche con dirección al apartamento de su mejor amigo.
Tenía que contarle a Gilbert sobre la cita más incómoda de su vida.
Sabía que confiar en su amigo había sido una mala idea, pero estaba desesperado. Sus padres le habían anunciado hacía dos meses que irían a visitarlo… y, por supuesto, esperaban que su hijo mayor ya estuviera, mínimo, comprometido. Pero Ethan no tenía ni novia ni planes de tener una.
De hecho, no había salido con nadie desde los veinte.
No es que tuviera problemas con estar solo, pero conocía bien a sus padres: si se enteraban que seguía soltero, no lo dejarían en paz durante toda la visita.
ESTÁS LEYENDO
BAD IDEA [ZODIACO]
Random¿Quién dijo qué la vida de Adulto era sencilla?, pues este grupo de amigos dejarán a un lado su inmadurez adolescente para convertirse en todos unos Adultos, o bueno eso intentarán...
![BAD IDEA [ZODIACO]](https://img.wattpad.com/cover/259838160-64-k272704.jpg)