Beso de pelicula romantica.

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Hablemos sobre Tony Stark, el chico de 21 años que lo que quería lo obtenía, Stark era el chico que cualquier chica querría a su lado, era inteligente, guapo, talentoso, educado y todo un caballero con las mujeres, además de que se rumoraba que era un completo Dios entra las sábanas, díganme ¿qué mujer no lo amaría? Pues aunque no lo crean, había una que no pensaba aceptar el cortejo de ese castaño egocéntrico, por que sí, a pesar de ser todo lo que ya mencionamos, Anthony Edward Stark era un chico geocéntrico, y bueno, siendo él pues cómo no.

Tony llevaba poco más de 2 meses insistiéndole a la pelirroja que se robo su corazón un cita, sí, una sola cita. Desde que momento en que la vió entrando a la fiesta que habían organizando sus padres para socializar con gente de su clase supo que era la indicada para él. Jamás olvidó esa noche, la invitó a bailar, ella algo dudosa aceptó, la vió directamente a los ojos, esos dos orbes verde esmeralda, bajó la mirada y apreció sus labios, gruesos y rosados, moría por besarlos, la música acabó y ella lo soltó rápidamente para luego no volver a acercársele en toda la noche, la buscó muchas veces, más de las que podríamos contar con los dedos, ella lo rechazó en cada ocasión, no sabía qué hacer, ya había hecho de todo.

Le llevó flores: Ella le cerró la puerta en la cara.
Le dió chocolates: Ella se negó a aceptarlos.
La invitó a salir: Lo rechazó.
Le llevó serenata: Le arrojó agua.

Y entonces decidió ignorarla, no quería que ella pensara que lo tenía a sus pies, aunque ya era bastante obvio que así era.

El día de hoy se encontraba en la mansión de los Romanoff, su padre le había enviado ya que necesitaba unos papeles, llegó y Alexey le dijo que lo esperase en el gran sofá de la sala mientras él iba a su oficina personal a buscarlos.

No pasó mucho solo ya que vió a la pelirroja llegar, ella le dirigió una mirada, pero él no, siguió en su teléfono.

Natasha frunció el ceño "¿Quién diablos se cree?" pensó, dió unos pasos firmes haciendo que el sonido de sus zapatillas se escuchara hasta llegar a el frente de el castaño, el cual seguía sin prestarle atención.

— ¿Qué se supone que haces aquí, Stark? Ya te dije mil veces que no saldré contigo. — Mencionó mientras se cruzaba de brazos.

Anthony dejó de lado su teléfono y se puso de pie haciendo que Natasha diera un paso hacia atrás y lo mirase atentamente.

— Y entendí esas mil veces, Natasha. Vengo por unos documentos de Industrias Stark, no vengo a seguirte fastidiando con que me des una cita.

Natasha frunció el ceño, ¿Anthony se había rendido? ¿la dejaría así cómo así?

— Eres un idiota, Stark. — Soltó antes de levantar su mano con la intención de abofetearlo.

Anthony tomó su mano en el aire deteniéndola mientras la miraba cómo si hablase otro idioma.

— ¿Qué te sucede? ¿no era eso lo que tanto querías?

El castaño rodeó con su brazo libre la cintura de la pelirroja mientras se acercaba peligrosamente a sus labios, sintió sus alientos chocar y le regaló una sonrisa ardiente a la más baja.

— Que te quede clara una cosa, conejita. Me gustas, me gustas cómo no tienes idea, pero no voy a seguirte rogando sólo para alimentar tu ego, he pasado muchas noches tocándome mientras pienso en tí, y créeme que será igual hoy, mañana y tal vez siempre, pero no te seguiré buscando sólo para obtener un rechazo. — Mencionó mientras sentía cómo el cuerpo de Natasha se suavizaba ante la cercanía.

La pelirroja bajó la mirada decepcionada, entonces jamás se equivocó, Anthony sólo quería pasar la noche con ella, tener un buen polvo y ya.

Deslizó suavemente su mano del agarre de el castaño y rodeó su cuello con ambos brazos mientras soltaba sollozos en el cuello de el más alto, Anthony no entendía, pero aún así rodeó fuertemente la cintura de la contraria.

— ¿Por qué no puedes intentar entrar en mi corazón en lugar de querer hacerlo en mi cama? — Preguntó por fin la pelirroja.

Entonces Anthony vió su mala elección de palabras. Soltó un suave suspiro y se acercó a el oído de la pelirroja para poder susurrar.

— Te amo, Natasha Romanoff. No quiero que pienses que sólo te quiero para una noche y ya, te amo por que cada uno de mis días depende de tí, mi felicidad depende de tu sonrisa, del saber si estás bien o no, te amo por que eres fuerte, por que le das a mi vida una luz que hace mucho veía apagada, eres mi wow, Nat. — Dijo para luego dejar un beso sobre su cabeza, sintiendo cómo su ropa se mojaba ante las grandes lágrimas que soltaba la pelirroja.

— Yo también te amo, Tony. — Mencionó para luego separarse de aquel cálido abrazo para por fin atrapar sus labios en aquel anhelado beso.

Era un beso tranquilo, tierno y lleno de amor, era un beso.. un beso de película romántica.

One Shots IronWidow.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora