Era el momento del brindis, por lo que Saiki se paró con su vaso y todos le pusieron atención.
-Si hace años me hubieran dicho que terminaría casado nunca les hubiera creído, creci creyendo que el amor sería algo que jamás podría entender, mucho menos vivirlo, claro hasta que Shun llegó a mi vida.
Kaido sonrió e intentó no llorar.
-Shun me ha enseñado tantas cosas en el transcurso de estos cinco años, desde lo que es sentir amor por otra persona hasta a no depender tanto de el para matar insectos -los invitados rieron- pero, hablando en serio, mi vida cobró sentido desde que me di cuenta que no sentía solo cariño por Kaido, sino amor.
Tomó la mano de su ahora esposo y sonrió.
-Kaido, tu me haces una mejor persona, y quiero agradecértelo por el resto de mi vida.
Los invitados aplaudieron y Kaido comenzó a llorar.
-Te amo.
-También te amo, por siempre.
