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¿Lo dijo?
¡Lo dijo!

Llegaron al lugar donde dormían. Sang-woo y Ali aún tenían a Olivia agarrada de los brazos.

Entraron, y ahí estaba el equipo de simio. Cuando los vió, su enojo y sorpresa por verlos vivos fue palpable. Hasta Olivia seguía sin creer que siguieran vivos, o bueno, ella ya no lo estaba del todo.

No tenía fuerzas, pero aún así alzó la cabeza para matar con la mirada a Deok-Su. Por su culpa estaba agonizando, y quería que supiera que ni aún estando herida, moriría antes de verlo morir a él.

La recostaron en una cama, y Sang-woo empezó a aplicar presión en su herida.

No sabía cuánta sangre había perdido, pero supo que era demasiada, o que estaba a poco de rebasar el límite en el que una persona podía perder sangre y seguir viva.

-Hay que hacer algo -dijo Sang-woo.

-¿Y qué es ese algo exactamente? -dijo la loca-. ¿Quieres sacarte sangre y dársela a ella?

-Si es necesario, sí -dijo Gi-hun-. Ella me salvó una vez, y si es necesario hacer eso pues lo hacemos y ya.

-Ni siquiera sabemos que tipo de sangre es.

-A positivo -dijo Olivia en un susurro casi inaudible.

-Yo soy A positivo -dejo Ali.

-Yo también -siguió Gi-hun.

-Yo también -murmuró Sae-Byeok.

-No será necesario -susurró Olivia-. Ya vienen.

-¿Quién viene? -preguntó Sang-woo.

-Acércate -le dijo. Sang-woo se acercó, Olivia giró su cabeza, y puso su oreja cerca de sus labios-. Cuando te dije que no íbamos a morir, era porque yo no puedo morir.

-¿A qué te refieres?

-A que, literalmente, no me dejarán morir. Pero eso nadie debe de saberlo.

Si no estuviera agonizando, jamás le hubiera dicho eso. Sabía que podían matarla por decir cosas que no debía, pero no estaba en sus cinco sentidos.

Sang-woo se separó de ella, y su mirada de que sabía lo que pasaba era muy obvia.

El otro equipo ganador entró, y detrás de ellos, tres círculos y un cuadrado entraron con un carrito plateado, y sobre él tres bolsas de sangre.

Se acercaron a Olivia, sacaron una aguja de un cajón del carrito, y la introdujeron a su brazo. Le alzaron la playera, y volvieron a cocer la herida.

Le ardía, pero ya no como antes.

Se queda dormida, y todo el equipo no habló hasta la hora de la comida.

(...)

-Enserio, pensé que todos íbamos a morir ahí -habló la loca-. Pero, cuando me relajé me sentí mucho más poderosa, y pensé ¿Esto va a funcionar?

Olivia giró los ojos mientras le daba una mordida a su elote. Había despertado unos minutos antes, y se sentó junto Ali para comer, por lo que tenía a la loca hablando frente a ella.

-Oiga, ¿Cómo se le ocurrió? -se dirigió al anciano, y este sonrió.

-Cuando era joven, era...

-Es de una película, ¿Cierto?. ¿De qué película es? Seguro, de la que hacen algo así -hizo cosas raras con sus brazos.

Nunca tendremos nuestro final feliz (Sae-Byeok) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora