CAPÍTULO XXVII

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Según la cronología que le tengo dada a esta historia nos ubicamos en diciembre del 2020 por eso mismo la trama, si quieren tomarlo como especial navideño está bien, sin más disfruten!

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Diciembre comenzaba, esto significaba que la navidad estaba cerca y esto llevaba a casi todo el mundo a preparar sus decoraciones navideñas, era obvio que los Thompson no se quedarían atrás, habían pasado apenas 3 días desde que inició diciembre y ya se estaban tardando en poner sus decoraciones, pero es que apenas y los señores Thompson tenían tiempo debido a sus trabajos, pero pronto podrían continuar con ello. Bob llegó llamando a todos a la entrada mientras trataba de meter el enorme pino a la sala de estar con ayuda de Rudolph.

-Ya estamos aquí!!! - gritó el adulto en la puerta.

Tony bajó las escaleras rápidamente y se acercó a ellos sonriendo -Al fin! Mamá ya se había desesperado porque era lo único que nos faltaba y porque necesitaba que Rudolph pusiera unas cosas afuera- rió de manera burlona con lo último mientras ayudaba a colocar el gran pino en la esquina de la sala.

-¿Qué cosa necesita tu mamá, Tony bonito? - habló el vampiro mientras le apretaba la mejilla a su amado.

-Si la ayudabas a colocar unas luces en la parte del techo... - su voz se hizo cada vez más débil mientras observaba embobado al chico frente suyo.

-Se te va a escurrir la baba Anthony- habló Bob haciendo saltar al mencionado y reír al vampiro.

-¡Papá!- rió -cómo sea, mamá está en casa de los Klein, fue a ayudarles en unas cosas- explicó.

-Está bien, bueno, los dejo, debo ir a comprar unas cosas para la cena, nos vemos en un rato chicos- tomó las llaves del auto y salió de la casa cerrando la puerta y cerrando su chamarra.

Ambos chicos se quedaron viendo unos segundos -Quiero besarte ahora mismo...- soltó el vampiro acercándose más al rubio.

-¿Qué te detiene?- posó sus manos en el cuello del mayor.

-El escuchar tu linda voz, eso me detiene, pero ahora, creo que la ignorare un momento, solo un momento- colocó sus manos al rededor de la cintura del ojiazul mientras se acercaba a los suaves y cálidos labios de su contrario.

Un beso lindo, suave y lleno de afecto se formó, se transmitían todo lo que sentían justo en ese instante.

-Rudy...- llamó su atención entre el beso.

-¿Qué pasa?¿Estás bien mi niño lindo? - pasó su mano por el cabello de este para luego colocar su mano en su frente y sus mejillas haciendo reír al menor.

-Estoy bien, es solo que, es increíble que puedas estar aquí y celebrar esto con nosotros ¿no te emociona?- miró con ilusión.

-¡Claro que me emociona! El festejar estas festividades mortales me parecen intrigantes y más si es contigo mi príncipe- dejó una caricia en la mejilla del contrario seguida de un beso en la frente mientras le sonreía de una manera tan pacífica.

Ambos salieron de su burbuja cuando Tony cayó en cuenta de que había que acomodar cada uno de los adornos del árbol como su madre se lo había ordenado anteriormente, llamó a Rudolph para que le ayudara con las colas de gato* y así poder continuar con las esferas y otros adornos.

-Tony... ¿Puedo poner algo de música? Por favor Tony bonito precioso- suplicó con un leve puchero el cual causó una leve risa de parte del ojiazul quien asintió con la cabeza y fue por su laptop para despues colocarla en la mesita de la sala de estar, la prendió y luego de unos minutos comenzó a teclear para luego poner una de las canciones favoritas del vampiro Helena comenzó a sonar y el vampiro sonrió.

El secreto de Thompson ~RUDONY~Donde viven las historias. Descúbrelo ahora