Nuevo capítulo. Disculpen los errores y feliz lectura.
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Golpes, golpes y más golpes.
Emma se despertó sobresaltada, confundida. El despertador junto a su cama brilló en rojo en la habitación a oscuras, diciéndole que era poco más de medianoche. Mientras fruncía el ceño, los golpes volvieron a sonar, seguidos de un grito de rabia.
—¡REGINA!
La reacción llegó cuando los recuerdos de ayer la inundaron, se levantó de la cama y voló hacia el pasillo oscuro. A través de la penumbra, vio a Regina de inmediato, acurrucada en el suelo justo afuera de la puerta del dormitorio. El delgado cuerpo se estremecía y podía oírla llorar.
—Oye, está bien – aseguró Emma, corriendo al lado de Regina y poniendo una mano sobre su hombro, la morena se estremeció – Lo siento – dijo, retirando su mano de inmediato, pero arrodillándose junto a su amiga mientras continuaban los golpes en la puerta.
—Es Robin – soltó Regina, su voz era poco más que un susurro – Ha venido a llevarme de regreso. Yo... lo escuché e iba a ir hacia él. Me levanté de la cama, yo... salí de aquí y luego... no pude ir más lejos. Por favor, Emma. No quiero ir con él.
—Me desharé de él – aseguró – no te va a llevar a ningún lado, no si no quieres que lo haga.
Regina no dijo nada, solo se acurrucó más fuerte en el suelo.
—¿Mamá?
Henry estaba de pie en el pasillo, con los ojos medio cerrados y el pelo revuelto por el sueño. Claramente, los atronadores golpes de Robin en la puerta de entrada también lo habían despertado.
—Espera con Regina, por favor – instruyó Emma – Vuelvo enseguida.
Pasó junto a su hijo en el pasillo, bajando las escaleras tan rápido que casi se rompe el cuello. Agarró un abrigo del perchero junto a la puerta y se lo echó sobre los hombros antes de abrir.
—¿Qué? – gruñó tan pronto como vio a Robin, de pie en su porche con el puño levantado para llamar de nuevo.
—¿Dónde está mi esposa? – preguntó, en su tono bajo y amenazante.
—A salvo – respondió, cruzándose de brazos a la defensiva. El labio de Robin se curvó en una mueca.
—¿Qué te dijo esa perra sobre mí?
—La verdad – dijo la rubia – Ahora lárgate de mi casa y no vuelvas nunca más aquí.
Todo sucedió muy rápido. Emma gritó cuando fue arrojada de lado al camino del jardín, Robin pasó corriendo hacia la casa y dirigiéndose hacia las escaleras. Cuando la mujer se levantó del suelo, escuchó a Regina gritar.
—¡Robin! ¡No, por favor! Regresaré contigo ¡Por favor, no me vuelvas a lastimar!
Emma entró corriendo, dejando la puerta abierta de par en par, y subió las escaleras de tres en tres.
—¡Quítate de encima de ella! – gritó al ver a Robin que había agarrado a Regina por la muñeca y la arrastraba por el suelo.
Henry estaba parado congelado contra la pared, con la boca abierta en estado de shock.
—Vete a la mierda, pequeña perra entrometida – dijo el hombre – Regina es mi esposa y viene a casa conmigo.
Emma siempre se quejaba cuando Neal la obligaba a ir a clases de defensa personal, pero en ese momento le envió un silencioso agradecimiento. Las rodillas de Robin se doblaron debajo de él cuando su pie chocó fuertemente con la parte posterior de su pierna. Dando un paso adelante, le dio un fuerte codazo en la cara. La sangre salpicó la alfombra justo cuando el hombre dejó escapar un grito de agonía cuando otro pie, el de Henry, aterrizó directamente en su ingle. Acurrucado en la alfombra, ensangrentado maldijo y gimió. Henry levantó el pie para patear de nuevo, pero Emma le gritó que se detuviera. Hasta el momento sus movimientos habían sido defensivos, cualquier otra cosa podría considerarse agresión.
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Troubled Teachers
Fiksi PenggemarTraducción de la historia de, SwanQueenUK, en fanfiction. Regina y Emma, dos compañeras de trabajo con historias muy duras y diferentes. ¿Qué sucede cuando estas dos mujeres comienzan a acercarse y Emma descubre más sobre Regina?
