Caminaba hacia las canchas pensando en lo que nos había narrado Morgan. Ahora sabía que Elton no había asesinado al profesor Miller, lamentablemente él solo había sido un daño colateral. Según Morgan, Elton mató al coach Graham por ser un pervertido y a Miranda por ella...
"Ella no tenía que morir"
¿Será ella la misma persona que yo pienso?
Y si es ella, ¿Cómo diablos se enteró Elton? Eso fue antes de la preparatoria...
El pasado es como una sombra, siempre está ahí detrás de nosotros.
Vi un balón de americano volando por los aires, y cayó muy cerca de mí, así que me aproximé para recogerlo. Alcancé a distinguir la figura de Lukas, quien venía trotando por el balón, y al ver que yo lo tenía me sonrió.
—Ruth, que bueno que estas aquí —habló un poco agitado, a pesar de la fatiga conservaba la sonrisa.
—Ya que tú no vienes a mí, yo tengo que venir por ti —espeté.
—Lo siento, sigo entrenando -se disculpó.
Supongo que el coach Brown los estaba castigando por su penoso desempeño en la cancha el viernes pasado.
—Te ves cansado —aseguré. Lograba notar una ligera capa de sudor que cubría su cuerpo.
— Lo estoy —afirmó. —El coach Brown está como loco, se está vengando por lo del último partido -se levantó un poco la camiseta para limpiar un poco el sudor de su frente.
— Parece más un general del ejército que un coach -exclamé yo.
Él asintió.
—Te traje esto —Le di una botella de agua que le había comprado camino acá.
—Que bien, gracias. —Quitó la tapa y bebió un gran trago. Vertió un poco del agua en su rostro, el líquido escurrió sobre sus hombros y su pecho, mojando su playera. Después, meneó sus cabellos y los peino con su mano hacia atrás. Yo lo veía como en cámara lenta, como si se tratara de un comercial de los que anuncian bebidas refrescantes con guapos modelos en la playa.
Pensé; Lukas está tratando de seducirme, y le funciona.
—Este calor es sofocante —se quejó él. Efectivamente, el sol era abrasador y me estaba dando calor.
—¿Y cuándo terminará tu práctica? —lo cuestioné.
—Aún estaré una hora más, mínimo —Se rascó la nuca al responder.
—Te esperaré —le anuncié.
—Pero te aburrirás mucho estando aquí —debatió.
—¿Una hora? Podría esperarte más —le aseguré.
Ya había esperado tanto tiempo por poder estar con Lukas, ¿qué importaba un poco más?
—Además, puedo tomar el sol y broncearme un poco, para quitarme este aspecto pálido — agregué mirando al cielo con las palmas extendidas hacia arriba.
Él se rio. —Quisiera poder quedarme aquí contigo —Me envolvió con sus brazos y me apretujó contra su cuerpo.
—Lukas, escápate conmigo —le sugerí mientras aún estábamos abrazados.
Él rompió el abrazo, se separo de mí y me observó buscando la ironía en mi rostro. No la había.
—Hablo en serio —recalqué—. Puedes decir que pateaste tan fuerte el balón que lo perdiste de vista, y que lo estuviste buscando...
ESTÁS LEYENDO
Fragmentos de mi vida
Teen FictionDespués de un trágico evento que acabó con la vida de varios estudiantes; una chica ha tenido que lidiar con los señalamientos en su contra, que la culpan por la muerte de algunos de sus compañeros solo por estar relacionada con el perpetrador. Rut...
