—Mañana tengo una reunión muy temprano —dijo Lauren fríamente, quitándose la camisa—. Dormiré en la habitación de al lado para no despertarte.
Camila, abatida, pensó que todo había cambiado. Quería impedir que ella se fuera de la habitación, quería decirle que no le importaba quedarse toda la noche sin dormir mientras estuviera con ella.
—Está bien. Te veo mañana —fue lo que finalmente dijo Camila, que no durmió en toda la noche.
Se levantó temprano y se dirigió al cuarto de baño, donde se miró en el espejo. Se dijo a sí misma que las cosas no estaban tan mal como parecían. Lauren siempre le había dicho que le gustaban sus ojos y, además, una mujer no podía fingir el interés sexual que Lauren tenía en ella. Aunque la noche anterior ella se había ido a dormir sola, eso no quería decir que ella no pudiese atraerla de nuevo.
Iba a demostrarle que había comenzado a tener confianza en sí misma, aunque en realidad no se parecía en nada a las mujeres con las que ella se veía normalmente. Sabía que tenía que mejorar su aptitud en la cama, ser más sexy, tomar la iniciativa...
Lauren se bajó del helicóptero, todavía pensando en la reunión que acababa de tener.
Se preguntó si se lo estaría imaginando o si le estaba costando cada vez más poder concentrarse.
Al subir las escaleras que llevaban a la villa, se quedó paralizada al ver a la mujer que tenía delante. Tardó varios segundos en darse cuenta de que era Camila.
—¿Qué te has hecho? —Preguntó, maldiciéndose a sí misma por tener tan poco tacto—. Quiero decir que... estás estupenda, desde luego. Estás muy cambiada.
Se había alisado su preciso pelo, que caía sobre sus desnudos y cremosos hombros, reluciendo como la seda bajo el fuerte sol griego. Llevaba un vestido de seda muy corto que dejaba ver sus largas piernas.
—En realidad, ésta soy yo. Supongo que simplemente una parte distinta de mí. He descubierto que realmente me gusta arreglarme. Me gusta la ropa que me compraste. Sé que sólo me la compraste porque no querías que te avergonzara en público —se apresuró a decir—. Pero me gusta mucho. Gracias.
—Estás estupenda —dijo Lauren, forzándose a apartar su mirada del tentador escote de ella.
—Vamos arriba —sugirió ella en un tono levemente ronco.
—Hoy hace muchísimo calor... —dijo ella, desatándose la corbata.
—Dentro hace más fresco —dijo Camila, sonriendo y tendiéndole una mano.
Invadida por un súbito ataque de lujuria, Lauren la siguió a su habitación, sin saber muy bien cómo actuar con una mujer por primera vez en su vida.
Cerró la puerta de la habitación y observó, con anticipación precavida, cómo ella se acercaba a desabrocharle los botones de la camisa.
—¿Has tenido un día estresante? —preguntó ella en un tono de voz femenino.
—Sí —contestó Lauren, sintiendo cómo su cuerpo reaccionaba ante aquello.
—Bien —dijo ella, sonriendo y quitándole la camisa—. Porque sé que siempre tienes que relajarte cuando estás estresado.
—Camila, agapi mu, no puedes... —comenzó a decir, mirándola.
—¿Por qué no puedo? Lauren, tú eres la que me enseñaste a disfrutar del sexo, así que si no te gusta como soy, tienes que culparte a ti misma.
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Joyas del Corazon(Camren)
FanfictionContenido G!P. G!P: Lauren El diamente de la familia Jauregui había acabado por error en las manos de la bella Camila Cabello y Lauren Jauregui debía recuperarlo. Pero Camila tenia motivos para no querer perder aquella joya.... y para querer vengarz...
