- ¡Alejandra! -Me giré al escuchar mi nombre. Vi a lo lejos a la mamá de Christopher, Alexandra-
- Ahora vuelvo chicas -Me disculpé con mis amigas para acercarme hacia ella- Señora Alexandra, ¿que tal está?
- ¿Como señora? Alexandra nada más -Me corrigió con una sonrisa-
- Perdón, Alexandra -Repetí con una sonrisa- Hola Fran -Saludé al amigo de la mamá de Chris-
- Hola señorita
- Pues aquí que venimos de tomarnos un café y pasear un poco...
- ¡Que bueno! Yo pensaba llegarme ahora en un rato a ver a Chris
- Nosotros vamos para casa ya, ¿te quieres venir? -Volteé para ver a mis amigas mientras pensaba-
- No quisiera molestar... -Dije volviendo a mirarla-
- No molestas en absoluto -Respondió colocando su mano sobre mi brazo con una sonrisa- Si quieres te despides de tus amigas mientras Fran y yo vamos por el auto
- Ok... Muchas gracias -Antes de poder decir nada más, la mamá de Chris me abrazó-
- Tu despidete tranquila -Volvió a abrazarme antes de agarrar el brazo de Fran, para dirigirse a su auto. Volví con mis amigas para despedirme de ellas, mientras esperaba que vinieran con el auto para llevarme-
- ¿Quienes eran?
- La mamá de Christopher, es un amor esa mujer
- ¿Vas a pasar a ver a Christopher entonces? -Asentí mirando a mi amiga-
- Si... Iba a pasarme más tarde pero.. Alexandra se ha ofrecido a llevarme para no dar luego el paseo hasta allí
- Al menos te llevas bien con la suegra -Todas se echaron a reír ante ese comentario. Sonreí mirándolas a cada una de ellas-
- Christopher es simplemente mi amigo... -Respondí cruzando mis brazos. Escuchando de fondo el claxon de una camioneta. Me giré, comprobando que era Alexandra de nuevo- Bueno chicas, me avisan cuándo lleguen a sus casas, ¿si? Las amo
- Pásalo bien
- Gracias -Me giré para despedirme de ellas antes de continuar avanzando hacia la camioneta-
Me subí, agradeciéndole de nuevo tanto a Alexandra, como a Fran que me acercaran hasta allí. Mientras llegábamos Alexandra me preguntó cómo me iba el trabajo, haciéndome el trayecto más a meno. Al llegar, Fran tuvo que dejar la camioneta detrás de un auto que se encontraba estacionado frente a la puerta. Pude ver cómo Alexandra miraba con complicidad a Fran. Bajé, detrás de ellos, dirigiéndonos hasta la puerta. Al abrir la mamá de Chris la puerta, se dirigió a mi dejándome entrar primero para darle la sorpresa a Chris, mientas ella iba en busca de su gato Dixie.
- Si no lo ves dentro, busca en el jardín -Alexandra me abrió la puerta haciéndose a un lado para que pasara- Ahora se la pasa allí metido con la guitarra
- Ok... -Dije con una sonrisa mientras entraba- Gracias
Pasé dentro, asomándome a la primera sala dónde normalmente lo solía encontrar. Al no encontrarlo, decidí buscar dónde me había sugerido su mamá. Mientras me dirigía hacia allí, me llego un olor poco familiar. Era de mujer, eso estaba segura, pero no era ni el de su mamá, ni el de ninguna de nuestras amigas. Me coloqué detrás de la cristalera que daba al jardín, apoyando mis manos sobre el marco de la puerta. Al asomarme y no verlo, entré, dejando una de mis manos caer, acariciando la mesa que había nada más entrar. Al observar las dos tazas, presentí que Christopher no estaba solo. Alcé la mirada, al escuchar risas a lo lejos. Seguí avanzando, pegada a la pared de la fachada, inclinando la cabeza para averiguar de quienes eran aquellas risas. Al girar la esquina de la casa, vi a Christopher besando a su compañera de grupo. Ambos se sonreían mientras llenaban sus labios de besos. Parecían tan felices, dedicándose sonrisas, caricias... No pude evitar sentir un breve dolor en el pecho. Christopher me gustaba, pero, también sabia que él era de ella. Envidiaba terriblemente a aquella mujer. Por mucho que quisiera, jamás iba a mirarme de la forma que la miraba a ella o decirme tanto con un simple abrazo, como se decian ellos dos. Christopher y su compañera Dulce, tenían un amor, cómo pocos quedaban. Por eso, lo mejor era que me marchara. Además no haría otra nada más que molestar, estaba claro que allí no pintaba nada.
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Y En El Medio Tu (Vondy)
Novela Juvenil¿Y si...? La pregunta del millón. Quizás por cobardes o por miedo a los desconocido. Miedo de perder la relación que ya existía. Miedo a perder a una persona que aun te parece mentira de la forma en la que entró en tu vida. Que se debe hacer cuando...
