Bajé las escaleras con la vista puesta en mi celular. Natalia me había mandado un mensaje mientras me bañaba para que le confirmara si iba a llegarme a su casa. Al bajar las escaleras, me asomé a la sala en busca de mi mamá para avisarle que quizás no vendría a cenar. Atravesé la sala para mirar si se encontraba en el jardín con Dixie y sus flores. Al atravesar la puerta la vi de rodillas sobre el césped regando una fila de nuevas flores que había plantado.
- Sabía que ibas a estar aquí -Me acerqué hasta ella, colocándome a su lado de pie-
- ¿Vas a salir?
- Sí
- ¿Con Natalia? -Alzó la mirada hasta mí-
- Premio para la señora -Respondí divertido- Volvió a llamar al poco de que tu te fueras... Así que, estuvimos hablando y me invitó a ir a su casa
- Que bueno cariño
- Por eso te andaba buscando. No sé a que hora llegaré
- No te preocupes -Le ofrecí la mano al ver que iba a levantarse para ayudarla- Esta noche estaré entretenida
- ¿Que vas a hacer esta noche? -La miré divertido recibiendo un leve golpe en el brazo-
- Retransmiten los premios Juventud
- ¿Es esta noche?
- Eso he leído
- Bueno... Si necesitas algo me marcas, ¿Ok?
- No te preocupes, vete tranquilo -Besó mi mejilla antes de darme un cariñoso abrazo. Sonreí devolviéndole aquel abrazo-
- Gracias
Salí de allí rápidamente para no demorarme más. Al llegar al apartamento de Natalia, me recibió con un frío beso en la mejilla. Sonreí mientras pasaba dentro, dándole tiempo a que cerrara la puerta. Al escuchar el sonido de la puerta cerrarse me giré, mirándola.
- ¿Te apetece tomar algo?
- Ehh, claro
- ¿Whisky? -Sonreí al escucharla, asintiendo-
- Whisky está perfecto -Me dedicó un sonrisa antes de dirigirse hacia la cocina. Me quedé allí parado, observando cómo servía los dos vasos-
- ¿Que tal está Alexandra? -Preguntó desde la cocina en voz alta-
- Bien, la he dejado cuidando de sus flores -Respondí observando cómo se dirigía de nuevo hacía mi con un vaso en cada mano- Gracias -Agarré el vaso después de que ella me lo alcanzara- Me dijo que estuvisteis hablando
- Sí -Se sentó en el sofá más cercano a nosotros, señalándome el hueco libre con la mano que tenía libre. Me senté a su lado dedicándole una breve sonrisa- Tú no me respondías las llamadas, así que... me atreví a marcarle a tu mamá. Se que hice mal, lo siento
- No, no te preocupes
- Chris, ¿a dónde vamos? -La miré confundido por aquella pregunta-
- ¿Dónde te apetece ir?
- No... -Negó con la cabeza mirándome- Me refiero a nosotros, a lo que tenemos. Se que tenemos una relación pero...es sólo que no sé hacia dónde vamos, no sé que somos exactamente. Sólo se que no paramos de pelear...
- Lo sé -Me quedé en silencio observando aquel vaso de whisky, pensando en una respuesta para darle-
Colocó su mano sobre la mía, acariciando el dorso. Sonreí fijando la vista en su mano acariciando la mía suavemente. No pude evitar acordarme de todas las veces que Dulce había agarrado mi mano de la misma forma que ahora lo estaba haciendo ella. Incluso en estos momentos en dónde mi relación pendía de un hilo, Dulce era lo único que no podía quitarme de la cabeza. Suspiré mirándola de nuevo, colocando mi brazo sobre sus hombros para abrazarla. Natalia se inclinó hacia mí, colocando su cabeza sobre mi hombro, cerca de mi cuello. Reposé la cabeza junto a la de ella, con la vista puesta al frente. El silencio que se había formado entre los dos, era lo mejor que nos había pasado estas últimas semanas, dónde lo único que nos unía eran los motivos de nuestra discusión.
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Y En El Medio Tu (Vondy)
Roman pour Adolescents¿Y si...? La pregunta del millón. Quizás por cobardes o por miedo a los desconocido. Miedo de perder la relación que ya existía. Miedo a perder a una persona que aun te parece mentira de la forma en la que entró en tu vida. Que se debe hacer cuando...
