Capitulo 33 continuacion

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Entré de nuevo a la casa, cerrando de un portazo la puerta. Me dirigí a la habitación donde tocaba la batería. Me encerré allí y comencé a sacar toda mi frustración, todo mi enojo, todo el coraje que sentía que no me dejaba pensar. Golpeé la batería con todas mis fuerzas. No quería pensar en las palabras de Rocío. Si quiera podía creer que tenía algo de razón. 

Cómo si de una película se tratara, comencé a recordar, todas y cada una de las fotos que Rocío me había enseñado de Dul y Rodrigo. Clavé mis ojos en un punto fijo mientras golpeaba con fuerza las baquetas contra los platillos. No podía quitarme esas imágenes de la cabeza, con las palabras de Rocío de fondo. 

Perdí la noción del tiempo. Sólo escuchaba de fondo voces llamándome. Sentí la puerta de la habitación cerrarse. Miré de reojo para ver quién era. Comencé a tocar con más fuerza. No tenía ganas de escuchar a nadie, menos a mi mamá. 

- ¡Chris, ¡Chris! -Gritaba intentando que la escuchara y parara de tocar. Estaba sudando de golpear la batería con tanta fuerza. Me sentía agotado-

- Quiero estar solo -Mi mamá paró los platillos .Dejé de tocar para agachar la cabeza. Sentí como me abrazaba por la espalda-

- ¿Que ha pasado? 

- Nada... -Se colocó detrás de mí. Yo froté mi cara con mis manos mientras suspiraba. Puso sus manos sobre mis hombros-

- ¿Otra vez te has enojado con Dulce? -Me levanté de la silla y la miré-

- No te preocupes, nunca más vamos a volver a enojarnos... 

- Que quieres decir con eso -Miré a mi mamá fijamente varios segundos antes de soltar las baquetas en la silla e irme-

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No podía seguir así. Llevaba sentada en el rincón del sofá desde que llegué de casa de Christopher. Apenas comí nada. No tenía animo de hablar con nadie, ni de ver a absolutamente a nadie. Aún no sé, como en apenas unos segundos, los mismos segundos que tarde en escuchar la voz de la tipa esa y los mismos segundos que tardé en levantar la mirada y verla, fué lo que tardó la felicidad que había vivido estos días de atrás, en desvanecerse completamente. No podía quitarme la imagen de la tal Rocío, bajando las escaleras encuerada con su sonrisa de victoria. Sentía que Chris me estaba diciendo la verdad, pero lo que me cuestionaba es, si realmente merecía la pena vivir así toda la vida. Por qué ahora era Rocío, pero mañana podría ser cualquier otra. Escuché el sonido de la puerta. Me limpié las lágrimas que tenía sobre mis mejillas mientras me levantaba para ver quién era. Supongo que a estas horas y dado que estaba en el departamento que compartía con Rodrigo, no podía ser otro que él. Abrí sin siquiera mirar por la mirilla. 

Al ver a Chris al otro lado de la puerta, sentí como el nudo que había estado intentando calmar todo el día, volvía a aparecer en mi garganta. 

- ¿Qué haces aquí? -Chris pasó sin esperar a que lo invitara a entrar. Cerré la puerta y lo miré esperando su respuesta. Chris volteó mirándome fijamente-

- No te quitaré mucho tiempo -Cogí aire por la nariz mientras secaba con mis dedos la humedad de mis ojos para que no viera que había estado llorando- 

- Te escucho -Chris miró a su alrededor, mirando el departamento. Clavó sus ojos en una foto en donde salíamos Rodrigo y yo besándonos en nuestro viaje a China. Rápidamente me coloqué delante de esa foto-

- Vengo a decirte que... -Me miró fijamente- Tenías razón

- ¿A qué te refieres, en que tenía razón? -Le miré extrañada. Chris tragó saliva antes de continuar-

- En que quizás lo que sentimos es por esa espinita que ambos no nos pudimos sacar. 

- No... No te estoy entendiendo nada. Explícate por favor

- Lo que sentimos el uno por el otro, es el cariño de una profunda amistad de muchas horas trabajando juntos, nada más -Me quedé helada por sus palabras- Nos dejamos llevar por todos los momentos que vivimos juntos, eso es todo

- Ya... 

- Yo sé, que fue culpa mía. Aparecí de pronto, diciéndote todas esas ton.te.rías y lo único que hice fue confundirte y estropear tu relación Rodrigo -Llevé mis manos a la cara tratando de entender algo de lo que me decía-

- ¿De qué va todo este jueguito ehh? 

- No es ningún juego. Sólo te digo como son las cosas -Ande de un lado a otro sin saber dónde mirar, incrédula, de todo lo que estaba diciendo-

- ¿Que se supone que me estás diciendo? -Me paré enfrente de él. Chris me miró fijamente a los ojos-

- Lo que trato de decir es... -Bajó su mirada a mis labios- que es mejor que cada quién, siga por su lado... 

- ¿Es eso es lo que quieres? -Chris volvió a clavar sus ojos sobre los míos. Él se quedó callado. Podía sentir los latidos en mi cabeza- Dime... ¿Realmente quieres que siga mi vida con Rodrigo, como si nada hubiera pasado?

- Tú eras feliz con Rodrigo, antes de que apareciese para estropearlo todo... -Dejó de sostenerme la mirada, dejándola caer- 

- Sí, era feliz. Mucho... -Chris levantó la mirada, clavando sus ojos de nuevo en mí- Pero ¿sabes qué? En los meses que llevo con Rodrigo, jamás he sido tan feliz, como lo fui contigo, durante Rbd y estos días de atrás... Es más, lo era hasta hace un par de horas, cuando la persona que te ha llenado el cerebro de chorradas, llegó al Df

- Rocío no me ha llenado el cerebro de nada...

- ¿Cuál era el motivo por el que has venido? Ibas a terminar conmigo, ¿no? -Chris movió la cabeza negando sin dejar de mirarme-

- Sólo quería... -No dijo nada más. Se dejó caer, quedándose de cuclillas, mientras tapaba su cara con sus manos. Yo miré a todos lados intentando aguantar las malditas ganas de llorar. Al cabo de unos minutos, Chris volvió a ponerse en pie, secándose las mejillas- Yo... Yo no soy perfecto Dul... 

Y En El Medio Tu (Vondy)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora