Terminé de vestirme ya más tranquilo. Me dejé caer en el sofá y empecé a ir de cadena en cadena para ver si echaban algo entretenido. Me quede mirando fijamente la televisión mientras seguía pensando en lo mío. Esto no podía romper mis esquemas ahora. No podía dejar que este mal entendido me afectara. Yo no podía estar enamorado de Dulce. Ella solo era mi amiga, no había más. No podía haber más. Como ella dijo, éramos demasiado diferentes como para que eso saliese bien.
No sé en qué momento me venció el sueño. Amanecí en el sofá, con el control de la televisión tirado en el suelo. Estaba destrozado. Me metí a darme un baño para calmar un poco el dolor que tenía en la espalda.
Terminé de darme una larga y fresca ducha. Me sentí como nuevo al salir, aun que mi mente seguía dándole vueltas a lo mismo. Me senté en el borde de la cama. Resoplé al pensar la es.tu.pi.dez que había cometido al hablarle a Dulce de mis dudas respecto a lo que sentía. Debía de haberme quedado callado. No debí dejar que Ani me liara de esa forma.
Necesitaba hablar con Ani y contarle lo que había pasado. Marqué su número para hablar con ella. Necesitaba hablar con ella. Mientras esperaba sonó el porterillo. Supuse que sería el portero avisándome de algo, así que abrí sin más, dejando la puerta del departamento abierto para que no me molestara. Me dirigí hacia la cocina esperando que Ani diera señales de vida.
- Ani, te he llamado varias veces, por favor comunícate conmigo cuando escuches el mensaje, ¿ok? es importante...Este...-me froté la cara con la mano- besos y cuídate -Resoplé mientras colgaba. Escuché varios toques en la puerta-
Aún no sabía que hacía aquí. Golpeé la puerta dos veces esperando a que me abriera. Escuché sus pasos y su voz diciéndome que pasara. Me di cuenta de que la puerta estaba abierta, así que entré sin hacer ruido. Creo que no estaba solo, estaba hablando con alguien. Ahora mismo me sentía ton.ta. Me había plantado hasta su departamento para contarle que me sentía igual, le había traído hasta el desayuno y él ya estaba con otra. Me sentía herida, ton.ta. ¿Cómo se había pasado si quiera la idea de contarle lo que sentía?.
Me fui pegando un portazo. Quería salir lo más rápido posible de allí. Había arriesgado mucho al venir aquí, ¿y todo para qué?, para nada. Me dirigí al elevador y lo llamé, deseando que no tardara mucho.
{ }
Escuché un portazo. Rápidamente me asomé a la entrada para comprobar si había entrado alguien. Abrí la puerta del departamento para seguir comprobando. Al asomarme vi a una chava de pelo oscuro y estatura media esperando al ascensor. Guardé el celular en el bolsillo y salí para ver si había sido ella la que había dado el portazo. No era la primera vez que una fan descubría mi departamento y había intentado entrar.
Al acercarme a ella, su silueta se me iba haciendo conocida. Olía igual que Dul... ¿Dul?
{ }
Le di varias veces al botón del elevador para que llegara lo más rápido posible. Escuché mi nombre y cerré los ojos al reconocer la voz de Christopher. Suspiré antes de girarme para mirarle. Ahí estaba parado enfrente mía, acercándose poco a poco, extrañado de verme ahí.
- Hola -Le saludé. Chris seguía mirándome extrañado-
- ¿Qué haces aquí, por qué no has entrado?
- Te escuchado hablar con alguien y no quería molestar -A que buena hora llegó el elevador. Chris me miró a mí y luego al elevador-
- Tu nunca molestas Dul, además estoy solo -Me señaló la puerta de su departamento-
- ¿Quieres entrar? -Mire como se volvía a cerrar la puerta del elevador antes de mirarlo a é-
- Ok -Chris me hizo un gesto para que pasara delante de él. Chris cerró la puerta después de entrar. Pasamos a la sala principal y me ofreció que me sentara- He traído el desayuno -Dejé la bolsa encima de la mesa. Chris me dedicó una sonrisa mientras se sentaba a mi lado-
- La neta no he tenido tiempo. Me he despertado hace un rato, así que gracias -señaló la bolsa-
- No se dan -Cruce mis manos nerviosa. No recordaba cuando fue la última vez que me sudaban tanto las manos-
- Bueno, ¿a qué debo el honor de tu visita? Si m hubieses avisado antes...hubiese recogido esto un poco -Giré la cabeza para mirarlo y me topé con su sonrisa. Le devolví la sonrisa y suspiré-
- Me gustaría hablar contigo... -Chris asintió con la cabeza y se levantó-
- Ok...Si quieres primero desayunamos y luego platicamos, ¿te parece?
- Me parece
Me fui a la cocina detrás de él para ayudarle a servir lo que había comprado. Desayunamos en silencio. No era un silencio incomodo. Creo que tanto como él como yo aprovechamos ese silencio para pensar en lo que había pasado.
Yo tenía que sincerarme con él. Tenía que decirle que también me sentía confundida cuando estaba a su lado. Mientras desayunábamos, sonó el teléfono de Chris. El pobre masticó lo más rápido que pudo antes de que se cortara la llamada.
- ¿Bueno? -Me giré para mirarlo. Él estaba de espaldas mirando a la ventana- ¡ah!, hola Ani. Este... ¿te importa si te llamo luego? Ahora mismo estoy ocupado -Volví a mirar al frente y terminé de comerme mi tamal. Me intrigaba saber qué es lo que Ani le decía, pero supongo que Ani me diría algo si se trata de Chris, tal y como me lo prometió- Si ya sé, te hablo después, ¿ok? Venga adiós -Chris colgó el teléfono y lo dejó encima de la mesa mientras se volvía a sentar-
- ¿Era Ani?
- Si...-suspiró- Llevo toda la mañana intentando hablar con ella, pero ella como siempre tan oportuna -Me sonrió mientras se terminaba su trozo de tamal-
Cuando terminamos de desayunar, Chris insistió en que él lo recogía todo. Me senté de nuevo en el sofá como me indicó. Aproveché que él se puso a recoger las cosas para pensar cómo empezar a decirle, todo lo que tenía que decirle.
Cuándo terminó agarró una silla y se sentó enfrente mía. Se inclinó, colocando sus brazos encima de sus piernas.
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Y En El Medio Tu (Vondy)
Подростковая литература¿Y si...? La pregunta del millón. Quizás por cobardes o por miedo a los desconocido. Miedo de perder la relación que ya existía. Miedo a perder a una persona que aun te parece mentira de la forma en la que entró en tu vida. Que se debe hacer cuando...
