Bajé del mini de Rodrigo, caminando los escasos centímetros que me separaban de mi casa, con la mente puesta en los reporteros que nos había cachado saliendo del restaurante dónde él me había invitado a comer. En cuánto terminé de abrir la puerta, me giré para despedirme a lo lejos antes de entrar a casa. Una vez dentro saludé a las perras que andaban sueltas por la casa. Solté mi bolsa sobre la mesa que había junto la entrada, asomándome después a la sala, viendo si había alguien en la casa. Antes de que pudiera llegar a la puerta del jardín, la voz de mi mamá llamándome me hizo retroceder, acercándome hasta ella. La abracé con fuerza, dándole un beso antes de soltarnos.
- ¿Cómo que llegaste tan pronto? -Encogí mis hombros, sintiendo sus brazos agarrándome, dirigiéndome a la sala-
- Roro tenía trabajo -Respondí mientras ambas nos sentábamos sobre el sofá-
- ¿Y la pasaron bien? -Me quedé varios segundos mirándola en silencio. Rodeé mis ojos soltando un breve suspiro-
- Como siempre... Comimos delicioso eso sí
- Que bueno cariño... -Hizo una breve pausa que aprovechó para sonreírme cómplice. Le devolví la sonrisa, desviando mi mirada a los lados- Quizás me equivoque pero, no te veo feliz -Clavé de nuevo mis ojos en ella. Moví la cabeza despacio negando, desviando mis ojos hacia mis manos, entrelazadas entre sí- ¿Eres feliz? -Aquella pregunta me dejó black out
- No... Si, si estoy feliz, ¿por qué la pregunta?
- Por nada
- Uy si... tu nunca dices las cosas por nada mamá... -Dije divertida entre risas, al igual que ella que se echó a reír-
- Si, tienes razón, lo pregunté con otra intención -Respondió volviendo a ponerse en serio-
- ¡Ves! No.. si ya nos vamos conociendo... ¿verdad? -Pregunté observando cómo me asentía con una leve sonrisa- Ok... ¿Y por qué la pregunta entonces? -Crucé mis manos sobre mis rodillas mirándola con atención-
- Porque no te veo feliz con Rodrigo... Y puedes seguir engañando a tus amigos con la escusa esa de que es cansancio, pero por favor no engañes a la más vieja de tu casa... -Dijo con una leve sonrisa- ¿Acaso no me tienes confianza?
- Claro que te tengo confianza...
- ¿Entonces? -Insistió clavando sus ojos sobre mi. Desvié de nuevo mis ojos sobre mis manos, dejando los ojos fijos sobre el anillo que algún día compartí con Christopher-
- Entonces nada... -Encogí mis hombros apartando la mirada- Es... es un rollo mío...
- Entiendo... Sólo aclárame algo, ¿Por qué de pronto decidiste darle otra oportunidad a Rodrigo? Pensé que de quién estabas enamorada era de Christopher...
- Pues sí pero... igual eso no importa... -Respondí soltando un breve suspiro, dirigiendo de nuevo mis ojos hacia ella-...Rodrigo es lo que necesito mamá
- ¿Estás segura? -Ambas nos quedamos varios segundos viéndonos en silencio. Sabía perfecto que era lo que mi mamá se había propuesto preguntándome todas estas cosas. Encogí mis hombros asintiendo casi sin ganas-
- Digo... Rodrigo...
- ¿Rodrigo qué? -Preguntó interrumpiéndome. Obligándome a abrir mi mente, ayudándome a comprender-
ESTÁS LEYENDO
Y En El Medio Tu (Vondy)
Teen Fiction¿Y si...? La pregunta del millón. Quizás por cobardes o por miedo a los desconocido. Miedo de perder la relación que ya existía. Miedo a perder a una persona que aun te parece mentira de la forma en la que entró en tu vida. Que se debe hacer cuando...
