- ¿Estás bien? -Me miró unos minutos antes de abrazarme con fuerza. Me aferré a él con fuerza. Nos tiramos abrazados varios minutos. Sentía como una de sus manos me acariciaba la espalda. Cuándo me soltó me agarró la mano-
- Sí
- Si quieres cuándo termine de grabar, puedes pasar por mí y cenamos mientras continuamos la plática
- Esta noche me vuelvo a Los Ángeles -Estas cosas eran las que me echaban atrás a la hora de decidirme. El problema de los viajes, el poco tiempo que pasaríamos juntos-
- Ah, ok
- Tú, solo piensa lo que hemos hablado, ¿sí? -Asentí con la cabeza sin dejar de mirarle-
- ¿Cuándo nos volveremos a ver?
- Cuándo tengas una respuesta -Se quedó un instante mirándome fijamente a los ojos. Cerré los ojos al sentir sus labios sobre mi frente, volví a abrirlos al escuchar la puerta cerrarse-
Ese día no encontraba la concentración por ningún lado. Mi cabeza estaba en todas partes menos en el estudio grabando. Luis de vez en cuando me daba un toque de intención para que volviese al mundo real. ¿Pero qué podía hacer? Tenía la cabeza echa un lio. Me moría de ganas de coger el teléfono para decirle a Christopher que volviéramos a intentarlo, pero estaba Rodrigo, a quién quería muchísimo. Rodrigo era quién me devolvió la estabilidad que perdí hace mucho tiempo. Yo sé que con Christopher fui feliz, por qué con el fui inmensamente feliz, creo que había millones de pruebas de eso, pero también sufrí mucho. Siempre salía lastimada en el tema del amor y con Christopher sabía que no iba a haber una excepción. Ya sufrí en su momento cuando vi las fotos de él besuqueándose con Belinda, cuándo supuestamente fueron al cine juntos, cuándo cada día le inventaban una chava nueva. Los rumores sobre las chavas que él y Poncho metían en sus habitaciones después de los conciertos, eran más que ciertas. Por otro lado, cuándo él y yo estuvimos juntos, jamás se volvió a ver a ninguna chava entrar en su habitación. Pero aun así, yo no podía vivir así, con esa inseguridad.
Me tiré varias semanas grabando, haciendo de mi vida una rutina basada en ir de mi casa al estudio y viceversa. Por suerte mi soledad no duró mucho. Rodrigo llegó de su viaje. Aunque coincidiéramos poco por el trabajo, me sentía tranquila dentro de la intranquilidad en la que vivía.
Volví a despedirme de él, cuándo viajé a Monterrey para el evento de “Fundación música para el corazón”. Volví a sentir de nuevo la emoción de volver a subirme a un escenario, aunque solo fuse para cantar un par de canciones. Estos viajes me ayudaban a desconectar, aunque fuese por poco tiempo.
Entramos en Mayo. Los meses iban pasando. Yo me dedicaba a llevar juguetes al Instituto Nacional de Pediatría junto con mi hermana Blanca para los niños. Necesitaba sentirme bien con el mundo. Sentirme útil.
Pasaba los días sin noticias de Christopher, solo sabía por sus fotos. La última foto que vi fue la que subió a su twitter, como en un estacionamiento con una camisa blanca. Luego, por mi amiga Sam, vi otras fotos de él que provocaron que me tirara en casa unos días encerrada sin querer saber nada de nadie. Eran unas fotos de él cenando con su papá y la chava esta con la que se había fotografiado otras veces, una tal Rocío. El pie de la foto la llamaba “la nueva novia”. Pero nueva no era. No era la primera vez que se le vía con él.
ESTÁS LEYENDO
Y En El Medio Tu (Vondy)
Teen Fiction¿Y si...? La pregunta del millón. Quizás por cobardes o por miedo a los desconocido. Miedo de perder la relación que ya existía. Miedo a perder a una persona que aun te parece mentira de la forma en la que entró en tu vida. Que se debe hacer cuando...
