Los dos nos quedamos largo rato abrazados después de aquel beso. Al levantar la mirada por encima del hombro de Dul, vi a Rodrigo acercarse hacia nosotros, seguramente para avisarle de que tenían que subir a aquel avión. Le avisé, susurrándole en el oído, mientras ambos nos separábamos sin ganas. Clavé mis ojos sobre ella, mirándola intensamente, observando cómo agachaba la mirada resignada a tener que irse. Aparté mis ojos de ella al ver la mano de Rodrigo sobre el hombro de Dul.
- Es hora de irnos -Rodrigo le dijo en voz baja cerca del oído. Dul levantó la mirada, mirándome-
- Ok, dame un momento -Dul le respondió girando la cabeza para mirarle. Él retrocedió varios pasos, mientras Dul volvía a mirarme, acercándose de nuevo a mi. Le sonreí de nuevo, mirando a nuestro alrededor-
- Avísame cuando llegues... -Le dediqué una breve sonrisa, colocando mis manos dentro de los bolsillos de mi pantalón. Ella asintió sonriéndome-
- Si, tu... tu cuídate -Sonreí mojando mis labios, mirando fijamente sus labios, moviendo la cabeza despacio asintiendo-
- No te preocupes -Le susurré con voz ronca, colocando mis manos tras mi espalda, observando aquella sonrisa que me traía muerto desde hace tanto tiempo- Pásalo bien
- Gracias -Colocó su mano derecha sobre mi hombro, acercando sus labios a mi mejilla, dándome un breve beso. Sonreí agarrando su mano para besar su dorso-
- Que tengas buen viaje
Dulce se quedó varios largos segundos mirándome en silencio antes de devolverme aquella sonrisa de resignación, mientras daba varios pasos hacia atrás, acercándose a Rodrigo. Él colocó su brazo en la espalda de Dul para que avanzara. Los dos nos miramos intensamente antes de que ella se girase por completo, dándome la espalda para entrar en la zona de embarque. Me quedé allí parado viendo cómo poco a poco los dos desaparecían de mi campo de visión, dirigiéndose a aquel avión rumbo a Japón. Suspiré sentándome en uno de los asientos, dejando la mirada fija en el ventanal que daba a las pistas dónde se encontraban los aviones.
No recuerdo cuánto tiempo me tiré allí sentado, observando cómo poco a poco aquella sala se iba quedando cada vez más sola. Siendo injusto o egoísta, la idea de que Dulce se fuera con Rodrigo no me hacia gracia, pero ella me había pedido tiempo, espacio... Supongo que el irse a Japón con él, era el espacio o el tiempo lejos de mi, que ella necesitaba. Me enfermaba saber que iba a estar allí tan lejos con él, me moría de celos.
Los días que Dul estuvo de viaje, decidí centrarme en componer, en andar más pendiente de mis fans por redes sociales. No pude controlar el impulso de poner indirectas por Twitter, por si a Dul le daba por mirar mi perfil. Después de darle muchas vueltas, coloqué un mensaje que decía "Que sentido tiene nuestro futuro si no valoramos el pasado? Buen dia!" al igual que hice retweet a parte de la canción de "Apaga la máquina" que una fan había puesto mencionandome. Era cómo una necesidad de llamar su atención para que viera que si la extrañaba, ya que sólo sabía de ella por las fotos que subía de Japón, Tailandia. Me moría de ganas de verla, de saber si había tomado alguna decisión.
Bajé la pantalla de mi laptop al escuchar mi celular sonar. Me levanté del estudio con el teléfono entre mis manos para contestar fuera, sin el eco del estudio.
¿Bueno?
- ¡Christopher! -Miré a la ventana que daba al jardín confundido. Aquella voz me sonaba, pero no lograba acordarme de quién era-
ESTÁS LEYENDO
Y En El Medio Tu (Vondy)
Roman pour Adolescents¿Y si...? La pregunta del millón. Quizás por cobardes o por miedo a los desconocido. Miedo de perder la relación que ya existía. Miedo a perder a una persona que aun te parece mentira de la forma en la que entró en tu vida. Que se debe hacer cuando...
