Llegué a mi casa, con la mayor sonrisa del mundo en mi cara. Aún no podía creer, que Christopher, provocara todos esos sentimientos en mí. Al abrir la puerta de casa, me encontré con mi mamá, que se disponía a subir al segundo piso. Se paró sobre el cuarto escalón mirándome. Cerré la puerta nada más entrar y me quedé parada frente a ella, abajo de las escaleras. No me gustaba estar enojada con ella, pero tampoco iba a permitir, que juzgaran mi relación con Christopher.
- Buenas noches -La saludé alzando la mirada para verla. Ella comenzó a bajar las escaleras lentamente, acercándose a mí. Cuándo terminó de bajar, extendió los brazos. Le sonreí levemente mientras la abrazaba con fuerza-
- Perdóname mi amor -Sentí como me abrazaba con todas sus fuerzas-
- No tengo nada que perdonarte mamá... -Las dos nos separamos. No sin antes recibir un beso en el cachete de ella-
- A veces se me olvida que tengo tres mujercitas. Ya no sois mis niñas... -Sonreí enternecida por sus palabras. Agarré sus manos con fuerza-
- Siempre vamos a ser tus niñas, mamá -Me devolvió la sonrisa antes de volver a besar mi mejilla y fundirnos de nuevo en un abrazo-
- Me alegra mucho que al fin andes con este muchacho -Sonreí de oreja a oreja aún abrazada a ella. Al soltarnos, agarré sus manos y suspiré al acordarme de Christopher-
- No puedo explicarte, si quiera... Cómo es que me siento en este instante mamá -Puso sus manos sobre mi cara, acariciando mis mejillas. Le agradecí el gesto con una sonrisa-
- No sabes, lo feliz que me siento de verte así. De ver esos ojitos brillantes, esa sonrisa que no puedes ocultar... -Agaché la cabeza unos segundos intentando esconder esa sonrisa- Hacía tanto tiempo que no volvía a verte así -Me quedé viéndola con una sonrisa en la cara. Ahora es cuando me sentía totalmente feliz. Tenía a la mejor mamá del mundo-
- Gracias mamá, por todo. Neta, muchas gracias -Esta vez fui yo quien la abrazó con todas mis fuerzas-
Después de varios minutos abrazadas. Nos dirigimos juntas hacía mi habitación. Ella se moría de ganas de conocer todos los detalles de cómo Christopher y yo, habíamos decidido intentarlo de nuevo. Al sentarnos por fin sobre mi cama, me acomodé para empezar a contarle todo con lujo de detalles. Empecé por cuándo apareció en "Verano de Amor", continuando con nuestros encuentros casuales en algunos premios y terminando por mi viaje a Madrid para ver los detalles del disco con el gran Coti. A medida que le iba contando, me moría de risa por la cara que iba poniendo de sorpresa.
- Y... pues así fue como decidí que... Rodrigo podría ser el hombre perfecto, pero no para mí. Además me sentía mal por sentir lo que siento cada vez que veo a Chris estando con Rodrigo
- Hiciste bien al finalizar tu relación con él. Es una pena, por qué es un muchacho maduro, con las ideas claras, con su vida organizada, atento, guapo... -La interrumpí antes de que comenzara con su lista de virtudes-
- Mamá... -Agarré su mano- No lo siento... No siento haber conocido a Christopher, cómo, tampoco siento que haberme enamorado de él, haya hecho que me lo cuestione, absolutamente todo en mi vida, cómo... tampoco siento que él, sea la única persona que me haga sentir viva... -Dejé de sostener sus manos para llevarlas hacía mi cara mientras cogía aire para seguir- Sé que he tomado malas decisiones y que me he equivocado, miles de veces, quizás, más que nadie y... también, puede ser que, de todas las malas decisiones que he tomado, esta, sea la peor de todas... Pero, no siento estar enamorada de Christopher, no me arrepiento de nada de lo que siento por él -Suspiré al terminar. Solté todo lo que llevaba guardado dentro. Levanté la mirada para ver la reacción de mi mamá. Me miraba sonriendo casi sin parpadear-
- ¿Me dejas que te de un consejo? -La miré mientras movía la cabeza para que continuara- No contáis con nada a vuestro favor y los dos, sabéis, que vuestra relación no va a ser nada fácil por miles de cosas, pero sobre todo por la distancia. Cuidar mucho lo que tenéis, no os dejéis influir por terceros jamás y confiar. Dulce, mi amor... confía en él. Una relación sin confianza, no lleva a ningún lado -Agaché la mirada mientras asentía al escuchar sus palabras- Perdona que insista en esto último, pero te conozco y sé lo impulsiva que eres... -La miré soltando una leve risa-
- Si ya se.... -Agaché mi cabeza buscando mis manos para apretarlas entre sí. Vi como la mano de mi mamá se posó encima de las mías. Levanté de nuevo la cabeza mirándola-
- No creas que te digo esto para echarte a perder tu felicidad -Le sonreí levemente-
- Ya sé, no te preocupes...
- Sólo quiero que estéis consientes, de que ahora quizás todo sea más difícil que antes -La miré extrañada por lo que acababa de decir-
- ¿Por qué dices eso?
- Porque ahora no tenéis un grupo en común que os obliga a veros a todas horas -Clavé mis ojos en ella escuchando cada palabra que decía. Deseaba contradecirla en algo, decirle que nada de eso era un impedimento, pero era consciente de lo ciertas que eran sus palabras. Me quedé en silencio. No sabía, ni podía decir nada-
Noté sus labios sobre mi frente. Vi como salía de la habitación, dejándome sentada en el filo de la cama pensando en todo lo que me había dicho. Me levanté despacio, en busca de mi teléfono. Cuándo pude encontrarlo entre mis cosas, marqué el numero de Chris. Me senté de nuevo en el borde de la cama, mientras esperaba su respuesta.
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Y En El Medio Tu (Vondy)
Teen Fiction¿Y si...? La pregunta del millón. Quizás por cobardes o por miedo a los desconocido. Miedo de perder la relación que ya existía. Miedo a perder a una persona que aun te parece mentira de la forma en la que entró en tu vida. Que se debe hacer cuando...
