Pov. Calle
—No sé qué le ocurre— exhalo con pesadez —Esa no es la Poché que yo conozco.
—Quizás no has terminado de conocerla.
—¿Es la que tú conoces?— la miro a mi lado. Juliana la conoce desde antes que yo, ella podría tener razón.
—No... Pero no te preocupes, todo eso es temporal, o eso espero.
—Sí, debería olvidarme de lo que pasó en la fiesta, digo, igual ella ya lo hizo y como buena amiga y porque es lo más sano para mí, es mejor borrar esa parte de mis recuerdos— sonrío y siento la mano de Juliana tomar la mía.
—Si te sirve de consuelo, una vez me enamoré y sé que eso suena como si ya fuera una anciana amargada y solterona— ambas reímos —Era un pendejo, pero me hizo sentir como si yo fuera un pedazo de paraíso, así describía lo que sentíamos el uno por el otro, decía que abrazarme se sentía como tener un pedazo de paraíso en sus brazos— su sonrisa se volvió nostálgica —Pero a veces la electricidad que se crea entre dos personas que se aman se termina, a veces no es suficiente y todo se vuelve un caos— suspira — Tal vez éramos muy jóvenes, éramos dos niños cuando nuestro amorío empezó, era inocente y puro, así que supongo que crecimos y nos dimos cuenta de que no estábamos preparados para toda una vida encadenados el uno con el otro.
—¿Así lo veías? ¿Como un encadenamiento?.
—Así es como él ya lo veía, me lo hizo creer y eso dolió. Él cambio, muchas cosas lo hicieron.
—¿Y ahora en dónde está?— es una chica que apenas inicia su vida, me hace cuestionarme qué tanto es que ha sentido y me hace pensar que yo no he sentido ni la cuarta parte de lo que ella vivió en ese terreno tan desconocido llamado "amor".
—Cumpliendo su sueño como actor, compositor y cantante— el brillo en su mirada al darme tal respuesta me hace creer en cada palabra que sale su boca. Además, me parece que es un chico que vive una vida soñada. —Toda una joyita.
—¿Y tú?.
—Yo voy un poco más lento, sin prisa y en busca de un camino seguro. Poché ha sido quien me escucha cuando compongo canciones, su mamá era mi fan número uno— dice con orgullo, ambas nos sonreímos. El camino a casa de mis papás era un poco largo así que tener este tipo de pláticas harán más corto el recorrido, dije que saldría con ella y eso no era verdad pero Juliana se ha ofrecido a acompañarme a la cena con mis papás; desde que duermo con ellos de nuevo solo quieren pasar tiempo conmigo, me cuesta pero intento valorar su esfuerzo. Solo que hay cosas que ya no vuelven.
—¿Cómo era ella?— la curiosidad me invade al imaginarme mil escenarios de Poché con su mamá o de cómo sería ella físicamente. Y acepto lo grosera que puedo verme al casi dejar de lado el tema de sus sueños y no es que no me haya interesado pero tenemos toda una noche para conversar ¿No? Y el tema de la mamá de Poché no es un tema fácil de tocar o que se pueda hablar de la nada.
—¿Martha? Uy Dani, ella era el ser más lindo que pudieras conocer, me enseñó a maquillarme, cuando dormía con ellos nos hacía pequeños panqueques, decía que eran pequeños y mágicos como nosotras— cuenta con emoción —Hay algo que nos decía, decía "Mis muchachitas, pronto crecerán y deberán ustedes cuidar de su lucecita. Un día las madres partiremos de este mundo y ustedes quedarán con esa luz lista para iluminar a sus amores, a sus hijos y a los hijos de sus hijos"— ríe —Es increíble cómo es algo que sabemos recordar con facilidad. Créeme cuando digo que siempre decía eso.
—Si supiera que esta generación tiene como un plan lejano tener hijos... pero agradezco haber tenido ese privilegio, de tener en mi corazón y mis raíces una parte de Martha.
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El Arte de La Luna
Fiksi Penggemar-Mira a la luna- la miro con una sonrisa, me enternecen el corazón de solo verla sonreírme. -y pide un deseo... -¿Realmente creés en los deseos de la luna?. Me quedo en silencio, ¿Cómo le digo que mi deseo está frente a mí preguntando si creo en los...
