Connecticut
Connor
-No puedo creer que hayas tirado cinco años de boxeo por la borda.- Anderson camina por el cuadrilátero en defensiva fanfarreándose.- Dejaste que Barbrow te metiera una paliza.
Lanzo un golpe que logra esquivar pero solo es una distracción para asestarle mi puño en el estómago dejándolo sin aire.
-¿Decías?.
-Tenías que golpearlo a él no desquitarte conmigo.- Jadea tratando de recomponerse.
Paramos el combate quitándonos los guantes y bajando del cuadrilátero, nos limpiamos el sudor y vamos hacia la oficina de Anderson, el gimnasio es suyo.
-No iba a meterme en problemas con la universidad. Recién llegue y no me convenía meterme en una pelea y menos si se sabía el por qué.
-Pero él si te golpeó y terminaste justificándolo.- Me encojo de hombros restándole importancia.
-Ya te dije que no puedo meterme en problemas.
-Entonces porque él se metió entre ustedes.
-Al parecer están follando.- Digo con cierto sabor amargo.
-¿Pero él no estaba comprometido?.- Recarga su espalda en la silla.- Joder Connor no entiendo nada.
-Pues al parecer el hijo de puta la está usando como su jodida amante.- Me exaspero.- En realidad no tengo idea de qué haya ahí, pero él está detrás de ella como su perro faldero y no puedo acercarme más a Ava.
-También que la hayas intentado besar múltiples veces no es de mucha ayuda.
-Si hubiera algún rechazo claro que me alejaría, pero no lo hizo.- Me reconforto.- Aún hay oportunidad.
-Entiendes que ahora que Barbrow se dio cuenta que estás interesado en ella no te va a dejar acercártele, ¿verdad?.
Mi mente lo procesa y tiene razón, en todo momento esta ahí asechando a Ava y no me ha dado la oportunidad de poder acercarme a ella para disculparme. También no es que esté dispuesta en hablar conmigo o al menos mirarme por más de diez segundos, pero no puedo culparla, sufrió un accidente por mi culpa.
-Lo entiendo.
-¿Por qué no te acercas haciendo una amistad con ella?.- Me aconseja.- Ya intentaste tu típica forma de ligue, Ahora ve poco a poco.
De hecho, no es mala idea, si Barbrow la tiene tan idiotizada pero aún sigue comprometido podría meterme poco a poco y poder arreglar todo entre Ava y yo.
-Al fin utilizas el cerebro.- Bromeo.
-Tú Deberías hacerlo más seguido.
Mi celular en el escritorio vibra y el nombre de Micaela se apodera de la pantalla, bufo tomándome el Puente de la nariz con los dedos para llenarme de paciencia.
-¿No se rinde verdad?.
-Ya no sé cómo explicarle que me deje tranquilo, follamos y le dejé las cosas claras pero no ha parado de insistir.
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APETENCIA
RomanceAva Collins Baker. Belleza, sensualidad, inteligencia, simpatía, carisma. Todo hecho mujer. No teme en abastecerse de satisfacción y deseo. Control, perversidad, autoestima, ella sabe lo que vale y lo que está dispuesta a ofrecer. Sabe que no po...
