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Usa esa noche casi no durmió.

Toda la noche, entre sus sábanas, dejó que sus lágrimas caigan, que se escaparan de sus ojos devastados y mojaran la cama.

Se sentía terrible, como si su cuerpo no le perteneciera, como si no fuera capaz de controlar aunque sea un poco las acciones que realizaba. No tenía poder sobre las decisiones de su anatomía.

Era una persona horrible, sus más básicos instintos le obligaban a traicionar a la persona que más amaba. Y eso que hasta el momento no había hecho nada que se pueda considerar infidelidad.

Un abrazo, un simple abrazo que casi lo impulsa a cometer errores irreparables.

Si una acción tan simple lo ponía así, no quería siquiera imaginar lo que pasaría si llegaran a hablar de manera diaria con el omega.

¿Lo peor? Es que le había encantado.

Su piel vibró al sentir al mayor tan cerca, tuvo continuos escalofríos que de solo recordarlo lo hacen suspirar. Argentina solo con una mirada ya lo tiene a sus pies, y eso lo aterra.

Y cuando jadeó, por favor, quería bañarse de lo sucio que se sentía al pensar en todo lo que quiso hacer en esos momentos. 

Pero Fil.

Él ama a Fil.

Lo ama como a nada, es su novio, es su amado.

Y saber que no tiene libertad de elegir amarlo, lo destruye.

La cena había durado lo mismo que puede durar una conversación de su madre con un completo extraño. Más de lo necesario.

Si al principio se sentía tensionado ahora siquiera podía explicar lo que había sentido al tener al omega mirando de manera fija la mesa, sin decir nada, sin levantar la mirada, sin siquiera dejarle escuchar el sonido de sus respiración. Parecía casi como si no pudiera razonar lo que acababa de pasar, lo que había sentido y lo que había provocado.

No puede siquiera negar que le pasaba lo mismo.

¿Se habría dado cuenta el omega de que son supuestos destinados? Le parecía una obviedad en ese momento, pero rogaba de manera insana que no sea así.

Si así se habían puesto con apenas sentirse, no quiere imaginar lo que pasaría si uno de los dos está en celo. Intentar controlarse sería patético, y si Argentina sabe que son destinados entonces de manera instintiva buscaría enlazarse con él por cualquier método.

Y no importa cuanto lo niegue ahora, si ese omega está en celo, su instinto siquiera lo dejaría resistirse.

No sabía que hacer, de verdad que no ¿Quizás hablar con él? Que sea por las buenas, decirle que tiene pareja. Aunque ya lo sabe, y aún así...

¿Aún así qué? En si no había pasado nada, Argentina no había hecho nada que se pueda considerar inapropiado, lo había abrazado, nada más, algo común que incluso Fil haría con un desconocido si este está mal.

Quizás arriesgarse y asumir que este ya sabe que son destinados, decirle que él también lo tiene claro pero que nada podría pasar nunca ya que estaba más que feliz con su pareja. Básicamente, no ser el único que se guarde sus instintos por lealtad, sino que Argentina también lo haga por un tema de moral.

Podría funcionar.

Y con esa idea, queriendo sentirse mejor, Usa al fin pudo descansar un poco esa noche.

Ojalá algo así le pasara al chico de la ventana de enfrente.

Argentina no entendía como se sentía, una parte de él estaba furiosa, se sentía traicionado por el alpha, por su instinto y por si mismo. Entendía que Usa en si no le debía nada, que no eran nada y no tenían porqué serlo solo por el instinto. Pero su interior le rogaba ir a llorarle hasta que lo acepte, ser lo más sumiso posible a sus deseos hasta que decida hacerlo su pareja.

Y eso sólo lo enoja más, porque su lobo no elegía el alpha pero era él quien instintivamente lo hacía sentir mal por no ser aceptado, por haber sido rechazado por la persona que se supone debe amarlo para siempre.

Se sentía patético por permitirse fantasear con una simple tontería de destinados.

Era su culpa por hacerse ilusiones sin siquiera haber hablado con él antes de nada.

Si Usa no sabía antes que eran destinados, ahora lo sabía de seguro, era lo más probable.

Oh, deseaba hundirse en su almohada hasta morir ahogado en ella ¿Cómo haría para seguir viéndolo a la cara luego de llorarle en el pecho y casi gemirle en la cara sólo por abrazarlo? Que maldita vergüenza.

--¿Puedo pasar?

No entiende porqué su hermano pregunta eso si termina entrando igual.

Sintió sus pasos desde la puerta hasta su cama, percibiendo al final como un costado del colchón se hundía. Una mano acarició desde sus hombros hasta el medio de la espalda, repitiendo el proceso varias veces ida y vuelta para intentar darle consuelo.

--Te vi muy raro en la cena, y desde que volvimos que estás mal ¿Pasó algo...--Adoraba a su hermano, con todo el corazón, era su adoración, pero de verdad que no sabe como preguntar las cosas. Se pone a darle muchas vueltas al asunto y termina diciendo las cosas de manera directa--...Con ese chico de al lado?

Diría que se le escapó pero la verdad es que necesitaba decirlo y que alguien entienda su pésima situación. Al menos algo de consolación verbal.

--Es mi destinado.

No estaba seguro de porqué no se lo había dicho a su hermano, pero quizás era porque le daba algo de pudor el tema relaciones y todo eso. Pensemos que hasta ahora nunca le tuvo que presentar a nadie, y que le diga que el chico de al lado es, al menos para sus lobos, su alma gemela es un tanto penoso.

Pero en serio necesitaba que alguien le dijera lo mierda que es la situación además de si mismo.

--¿Qué?--Parece que le costó un poco el procesarlo, ya que se quedó quieto unos segundos antes de volver a hablar. Suspiró al escuchar el tono emocionado que tomó la voz de Uruguay--¿Tu destinado? Argentina, eso es...

--Tiene novio.

Otra vez un silencio para procesar la información.

--Oh, que mierda.

Si, gracias.

『𝔸𝕟𝕘𝕖𝕝 𝕖𝕪𝕖𝕤 』 ᴜꜱᴀʀɢ  🔞Donde viven las historias. Descúbrelo ahora