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Una semana había pasado, Argentina ya no había intentado acercarse (¿En algún momento lo había intentado en realidad?) desde lo que había pasado en el baño.

Un mes recién desde que se conocieron.

Recién iba un sólo mes y Argentina lo había hecho dudar y sufrir como nunca antes lo había hecho, apenas ese tiempo había pasado y Usa al menos veinte veces se había vuelto loco repensando que hacer con la situación.

La ventana de su cuarto estaba siempre cerrada, incluso con las cortinas tapando todo, apenas dejándose ver una pequeña porción de luz salir. En el colegio nunca se volteaban a ver, pasaban todas las clases ignorando la presencia del otro, como si nada hubiera pasado.

Como si no supieran que el destino los quiere juntos.

Como si Usa no se ahogara entre celos cuando Australia lo sentaba sobre su regazo y lo abraza mientras lo escucha hablar.

Se supone que debe ser él el que...

¿Qué demonios acaba de ser ese pensamiento?

¿Debe ser el que qué? No, él no tiene porqué hacer nada de nada, no tiene porqué hablarle ni porqué siquiera acercársele.

 Ya no había ninguna razón por la que mantener contacto, cuando acabara el año no deberían siquiera volver a verse en su vida si no era por coincidencia.

Y aunque sepa que el sentimiento es sólo por su lobo quejándose, esa idea lo destruye. Pero no pueden ser amigos, sabe que en cierto momento algo pasaría por más que no quiera, que su amistad terminaría por pasar la línea.

Ya sin serlo tiene pensamientos como "Debo ser yo el que lo mime" por ver a Australia.

Hablando de Australia.

No le cae mal ese chico, era dulce y muy simpático, no eran amigos ya que es sabido que Usa no sabe hacer amigos, pero de verdad que le da una ira increíble apenas piensa en su nombre.

Australia, un lindo chico de cabellos castaños y algo enrulados, era extrovertido a no dar más y muy simpático. Tenía unos ojos muy bonitos de un color azul brillante, eran muy lindos pero no como los de Argentina, les faltaba cierto toque angelical que los hace perfectos.

Por favor, sólo ruega que Fil nunca pueda leer su mente porque esos pensamientos no le enorgullecen para nada.

Entendía que su supuesto omega destinado se haya fijado en Australia, era un buen partido. 

Espera que su lobo piense ello algún día.

Mientras tanto, al lado de su ventana, detrás de unas cortinas que ya nunca se abren, un omega con náuseas se queja.

--¿Estás seguro de que no necesitas nada?

--Ya te dije que estoy bien.

Uruguay hasta cierto punto estaba acostumbrado a que su hermanito responda mal, lo conoce y sabe que siempre que las cosas no salen a su manera se enoja y se comporta como el niño que nunca dejó de ser. Le da cierta gracia que sea caprichoso.

No era así todo el tiempo, sólo cuando su celo se acerca.

O cuando termina con uno de sus "novios" pero hasta donde sabe no hay nadie en este momento (Exceptuando su destinado, quien hasta donde entiende no pasa nada porque ya tiene pareja)

Seguro su etapa de celo se había adelantado porque aún faltan unos meses. Desde que papá había muerto, incluso antes, era responsable de su hermano por completo, y eso significa que también debe estar pendiente a sus ciclos y esas cosas. Su padre siempre fue muy olvidadizo.

No era un mal padre, hizo todo por ellos, pero no era muy atento debía admitir, así que básicamente fue él quien lo crio.

Ama a su hermanito más que a nada.

--¿Cuánto planeas quedarte en mi habitación?

Incluso cuando le contesta así.

Tras un suspiro intentó salir del cuarto pero la misma persona que lo estaba echando salió a correr para pasar por la puerta delante suyo. Fue directo al baño, a vomitar.

Momento.

Mareos, vomito, mal humor.

No, no es posible.

En un instante mil posibilidades se pasearon por un cabeza, aborto, parto, crianza, adopción, cambiar pañales de nuevo, tener que tener la conversación de las castas otra vez.

Muy bien, debe respirar, debe tomarlo con calma y no desmayarse ante la respuesta de una pregunta que no quiere hacer. Su hermano de nuevo en el cuarto de acostó sobre las mantas, bufando cuando lo vio sentarse a su lado.

Siempre temió este momento ¿Acaso la conversación más incómoda del mundo sobre la protección no había sido suficiente? ¡A él le funcionó! (Eso si ignoramos que es virgen)

--Argentina ¿Has considerado la posibilidad de...

--No, no estoy en cinta, ya me fui a revisar.

Gracias al universo.

--Entonces ¿Puede que hayas comido algo en mal estado? Yo me siento bien ¿Comiste algo fuera?

Otra vez un suspiro cansado, pero al menos esta vez no lo echó del cuarto. Un avance.

--No, no me duele el estómago. Siento que la casa da vueltas, me siento débil, seguro sólo sea un resfriado.

--Eso espero, pero si sigues así para mañana iremos al médico--Acarició con el dorso de la mano la frente de su hermanito haciéndolo sisear ante el frío de su piel, no tenía fiebre pero si tenía un poco caliente la cabeza. De verdad espera que sólo sea una consecuencia de no haberse abrigado lo suficiente los últimos días de frío.

--No seas exagerado, estoy bien.

--Seguro--Podía llamarlo exagerado pero prefería ir al médico y que no sea nada a no ir y que se sienta peor. Mañana lo resolverían.






『𝔸𝕟𝕘𝕖𝕝 𝕖𝕪𝕖𝕤 』 ᴜꜱᴀʀɢ  🔞Donde viven las historias. Descúbrelo ahora