20

349 49 11
                                    

Usa supo que esa sería una noche complicada cuando lo vio vestido así.

¿Cómo? ¿Cómo mantener sus ojos a raya cuando podría ver su delicada piel de su vientre? Lo largo de sus piernas, y por sobre todo, más allá de cualquier cosa, esa suave pintura que recalca la delicadeza de su celestial mirada. Maldecía a quien haya creado a una criatura tan bella.

¿Sería tan suave como lo parecía? ¿Era tan delicado como lo supone?

--¡Argentina! Te ves muy bien, me gusta tu atuendo.

Filipinas era mucho más sencillo para vestir, él se pondría una camisa y unos pantalones tiro alto que atenuaran su cintura. Se veía guapo como siempre.

Pero en el fondo de su mente, esa pequeña parte que odia y desea reprimir, le susurró que Argentina siempre se veía mucho mejor.

Apretó los labios con ira, queriendo borrar ese terrible pensamiento de su mente.

Por favor, era normal aceptar que alguien era lindo pero ¿Más que Fil?

Es decir, si, era claramente mejor para arreglarse y vestirse pero eso no lo hacía superior. No lo hacía más lindo. Y sus cabellos siempre se veían tan suaves, como si tuviera miles de...

No, alto, suficiente.

Cada vez que se dedicaba a halagar al chico terminaba en algo terrible para su relación, en pensamientos que no eran exactamente fieles a su novio.

No se concentraría en sus piernas caminando ni en como sus ojos parecen contrastar con su piel de porcelana.

Ni en su boca con labial con brillos.

Ni en los anillos que decoran sus manos.

--Oh, muchas gracias, tú también te ves muy bien--Un muy ligero sonrojo se apoderó de sus claros pómulos. Usa tuvo el terrible pensamiento de querer morder sus mejillas. La mirada, esa angelical mirada celeste enmarcada con pestañas enmascaradas y arqueadas se detuvo en él. Usa se pregunta si los demás habrán notado que Argentina lo recorrió de pies a cabeza con los ojos antes de volver a hablar, espera que no--Hola Usa.

Usa y sólo Usa sabe la fuerza del escalofrío que lo recorrió al escucharlo saborear su nombre entre sus labios.

--Hola.

El viaje fue más que raro, desagradable en todo sentido para Usa pero no podía decir lo mismo por los otros, su novio se la pasó hablando con un tímido Argentina que siquiera se había molestado en mirarlo después de saludarlo, sus amigos (amigos de Fil, claro está), dos alfas y un beta, se habían entretenido hablando entre sin siquiera recordar su presencia. 

El olor a feromonas le estaba ahogando un poco.

Sabía que no tenía que ir.

Argentina esa noche supo que algo estaba mal desde el momento en el que apenas subió al auto lo único en lo que pudo pensar fue en lo poco atractivo que era Fil. No lo malentiendan, no era feo en absoluto pero tenía lo que se llama "una belleza única". No era una belleza hegemónica de revista, no tenía una nariz de muñeca ni suaves facciones como porcelana, era más que obvio que era un beta.

Un simple y aburrido beta.

¿Se supone que debía sentirse amenazado por él? ¿Sentirlo una amenaza?  No, Argentina tenía un ego demasiado alto como para siquiera considerar que alguien era una competencia para él.

Su interior le gritaba que si quisiera, si fuera egoísta y cruel, si no le interesara que Usa está en una relación, ya estaría entre las sábanas del alfa. Pero no, era demasiado bueno.

『𝔸𝕟𝕘𝕖𝕝 𝕖𝕪𝕖𝕤 』 ᴜꜱᴀʀɢ  🔞Donde viven las historias. Descúbrelo ahora