❗AVISO: esta historia toma un giro oscuro ❗
Rina es una adolescente que vive en la ciudad de Tokyo, hasta que un día despierta en un lugar completamente diferente: la aldea de Konoha.
Sin saber cómo llegó allí, decide aventurarse a vivir en el u...
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Kankuro, aún bastante malherido, señaló hacia su marioneta hecha pedazos, especificando que miraran la mano de madera.
Al abrirla, dentro había un pedazo de tela negra.
- Pude arrancar ese pedazo de la ropa de Akatsuki. Eso contiene el olor de nuestro enemigo.
- Kankuro, necesito oírlo de tu propia boca... - le dijo la abuela Chiyo - ¿Es verdad que el de Akatsuki contra el que te enfrentaste era... Sasori?
Habían tantas cosas que Rina quería decir, pero no podía.
- Sí - confirmó él, bajando la cabeza - Era Sasori de la Arena Roja.
La abuela abrió su boca y luego cerró sus ojos, también cabizbaja.
- Supongo que al fin es hora de que me reúna con mi nieto...
- Y el otro es un rubio que utiliza animales explosivos - dijo Diluc apenas. Rina volvió a poner un paño húmedo en su frente.
- No te esfuerces - le indicó - Todavía estás débil.
Diluc solía ser el que cuidaba a Rina enferma, y ahora los papeles se habían intercambiado.
Kakashi tomó el pedazo de tela negra e invocó a una manada de perritos ninjas.
- Hola Kakashi, tanto tiempo - lo saludó el perrito más pequeño.
- Hola, Pakkun. Necesito que rastreen algo - y les acercó la tela.
Los perros comenzaron a olfatear. Al terminar miraron al de pelo plateado y asintieron.
- Volveremos a avisarte cuando encontremos algo - dijo Pakkun - Adiós.
Y así partieron.
Sakura se fue a preparar medicina para Kankuro y Diluc y después se las dió de tomar. Rina en todo momento estaba al lado del pelirrojo, atendiéndolo por si necesitaba algo.
- Supongo que van a tener que descansar antes de volver a partir - le dijo un ninja de la Arena a Kakashi - Así que les preparamos aposentos.
- ¡¡¡Pero debemos ir a buscar a Gaara!!! - se quejó Naruto, a lo que Kakashi lo calló.
- Sí, nos quedaremos, gracias - y miró al rubio luego - Mañana tendremos que ir y de seguro pelear, necesitaremos energía.
Naruto miró al suelo con rostro molesto y chistando.
- Naruto... - lo llamó Kankuro. El rubio alzó la vista hacia él - Por favor... Salva a mi hermanito.